Por si acaso…
Por Carlos Jesús Rodríguez
30 de junio de 2017

*Desfalco acreditado, una burla
*Sería usado Vs Pan y Morena

ALGO NO encaja en los procesos jurídicos que la Procuraduría General de la República y la Fiscalía General del Estado tienen abiertos en contra del ex Gobernador Javier Duarte de Ochoa, ya que de 35 mil millones de pesos que, según la Auditoría Superior de la Federación, había desviado, saqueado o, simple y llanamente, robado del presupuesto Estatal –y luego se dijo que la suma podría llegar a los 60 mil millones-, ahora resulta que no es tanto, ya que en los juicios de extradición presentados contra el ex mandatario –detenido en Guatemala-, dos en total, en el primer caso de carácter federal se le acusa de haber desviado 350 millones de pesos a más de 40 empresas fachada, además de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita (y si logra librar el segundo y tercer señalamiento, en poco tiempo estaría libre y disfrutando los millones hurtados). En el segundo caso, las autoridades veracruzanas presentaron como base dos órdenes de aprehensión libradas por un juzgado del fuero común de Veracruz, y en ellas se le imputan la comisión de cinco delitos: abuso de autoridad, incumplimiento del deber legal, tráfico de influencias, coalición de servidores públicos y peculado. A Duarte la Fiscalía General del Estado le imputa el desvío de 220 millones de pesos que estaban destinados a obras públicas de agua potable, alcantarillado y modernización de infraestructura pluvial. En suma, tanto el desvió de recursos Federales como Estatales alcanza la irrisoria cifra de 570 millones de pesos, lo que podría indicar que al ex gobernante o se le busca proteger a fin de reducirle la sentencia y acaso pueda abandonar la prisión antes de que concluya el Gobierno de Enrique Peña Nieto o, en el peor de los casos, lo estarían beneficiando para usarlo como punta de lanza contra el Partido Acción Nacional y el Movimiento de Regeneración Nacional el próximo año.

NO HAY que olvidar que en Agosto del año pasado, poco antes de solicitar licencia a la Gubernatura, Duarte de Ochoa interpuso una denuncia contra el, entonces, Gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares por el presunto delito de enriquecimiento ilícito. Según el obeso ex gobernante, las declaraciones patrimoniales de Yunes Linares no correspondían con los bienes inmuebles con que cuenta, los que, según estableció en la carpeta abierta, son producto del desvío de recursos públicos. El propio Duarte asistió aquel primero de Agosto a la Fiscalía General del Estado –en ese tiempo a cargo de Luis Ángel Bravo Contreras- acompañado de los integrantes de su gabinete, así como también de legisladores priistas Federales y locales quienes dijeron respaldar la denuncia, y hasta convocaron a conferencia de prensa, posteriormente, en San Lázaro tras usar la tribuna contra el actual mandatario.

COMO PRUEBAS del presunto “enriquecimiento ilícito”, Duarte presentó un listado de 16 propiedades con un valor catastral inicial de 50 millones de pesos, y en la lista destacan casas, predios y departamentos en los municipios de Coatepec, Emiliano Zapata, Xalapa, Alvarado, Minatitlán y Boca del Río, todo escriturado a nombre de Yunes y familia en las notarías 11, 6, 8, 29, 10, 19 y 14.

EN AQUELLA ocasión, Javier Duarte de Ochoa –que ahora asegura haber prestado aeronaves del Estado al Gobernador en turno cuando aún no lo era, y a uno de sus hijos-, denunció que Yunes posee en Coatepec cuatro predios con el nombre “La Encrucijada” y uno más, Tepetates, en La Estanzuela, además de un lote en el club de golf Villa Rica, zona residencial; un predio rústico en la zona campestre de Zoncuantla; casa-habitación en la colonia Petrolera de Minatitlán; dos lotes en el fraccionamiento Costa Verde de Boca del Río; un departamento en el fraccionamiento Costa de Oro, y uno más en el fraccionamiento Rincón de El Conchal. En la denuncia, también, solicitó a la Fiscalía Especializada en Delitos Cometidos por Servidores Públicos que investigue diversas inmobiliarias y una gasolinera propiedad de los Yunes, pues enfatizó que es inadmisible que el gobernador electo tenga tantas propiedades y negocios, dado que su salario de servidor público no le permitiría poseer activos, y todavía se burló: “el único negocio que Yunes tuvo antes de ser servidor público era un local en el mercado de Soledad de Doblado –ciudad natal del gobernador electo–, donde vendía escobas”.

AQUELLA VEZ, el diputado Federal, Jorge Carvallo Delfín que, curiosamente, no está siendo investigado, advirtió: “Le recomendaríamos al gobernador electo que ponga sus garras a remojar… porque el que a hierro mata, a hierro muere”. Y aunque Yunes Linares se defendió acusando de loco y mentiroso a Duarte, lo cierto que la denuncia ahí está, y hasta donde se sabe, fue atraída por la Procuraduría General de la República, por lo que no es de dudarse que pudiera ser usada contra el panista-perredista cuando se acerque el 2018 y pretenda imponer a su hijo, Miguel Ángel Yunes Márquez como candidato a la Gubernatura del Estado o, incluso, apoye a Ricardo Anaya en su pretensión de alcanzar la Presidencia de la República. Duarte, también estaría siendo usado para contrarrestar a Andrés Manuel López Obrador, y acaso muestre videos que comprometan al ex candidato del Movimiento de Regeneración Nacional a la Gubernatura, Cuitláhuac García Jiménez, tras aquellos rumores de que le había aportado recursos a su campaña para evitar que el PAN-PRD triunfara.

Y ES que resulta complicado de entender que después de tantas denuncias contra Duarte de Ochoa acusándolo del desvío más escandaloso de los últimos tiempos, ahora resulta que no es el “raterazo” que se suponía, y que la máxima cantidad por la que enjuiciarán al ex Gobernador al ser extraditado al País sea de solo 570 millones de pesos. Por ello las suspicacias, pero más aún ante la seguridad que mostró el ex gobernantes, retador, majadero, intransigente, a tal grado que calificó de “babosadas” el proceso que le sigue el Gobierno veracruzano. Sin duda, algo se esconde atrás de esas poses, pues Duarte de Ochoa no es un hombre valiente que se sepa, sino más bien un cobarde que se escudaba en terceros para saciar venganzas, pero la postura que mostró ante los tribunales de Guatemala, permiten suponer que algo trae bajo la manga, y que Miguel Ángel Yunes Linares no debería confiarse del todo, pues bien dice el dicho que para un órgano reproductor siempre hay otro. OPINA carjesus30@nullhotmail.com