Opinión
Por Mario Javier Sánchez de la Torre
07 de junio de 2017

Será durante hoy, miércoles 7 de junio, que el Organismo Público Local Electoral (OPLE) de Veracruz, según la legislación correspondiente comience a dar a conocer los resultados que se obtuvieron en la pasada jornada electoral en forma oficial.

Hasta el momento solamente se conocen los obtenidos a través del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), que son la versión más cercana a la realidad, pero no por ello definitivos y tampoco oficiales. Así que los que han aparecido a través de los diferentes medios de comunicación, no son los definitivos. Ya que éstos se conocerán hasta que el Tribunal Electoral del Estado (TEE) o el que es la máxima autoridad nacional en esta materia, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), emita la última resolución a las impugnaciones que se hayan presentado.

Así pues, que por el momento independientemente de aquellos resultados que son inobjetables como Xalapa, el final del actual proceso electoral no ha llegado, lo que puede ser que suceda entre uno o dos meses más.

Situación que seguramente va a dar origen a especulaciones sobre el próximo proceso electoral, que será a través del cual se renovará el Poder Ejecutivo del Estado y al mismo tiempo, pero en una elección diferente el de la Federación.

Los cuales por lo menos aquí en este saqueado Estado, se verán afectados por toda la suciedad en que se llevó a cabo la elección de los 212 gobiernos municipales. Proceso que quiera reconocer o no, la administración que tiene bajo su responsabilidad el ex priista Miguel Ángel Yunes Linares, está lleno del famoso sospechosismo blanquiazul.

Como un simple ejemplo de lo sucedido, pero no reconocido hasta el momento tanto por la Secretaría de Gobierno (SEGOB) y la de Seguridad Pública (SSP) de esta administración estatal, ambas responsables de situaciones que se presentaron durante la jornada electoral, tenemos: compra del voto y de las tarjetas electorales a taxistas y por medio de éstos a la población, (prueba, las manifestaciones de estos trabajadores para cobrar lo que se les prometió, en esta capital); ataques a casas de campaña de candidatos durante la elección, (atacada con lanzamiento de huevos la casa de campaña del candidato Alejandro Montano Guzmán); disparos en contra de casas particulares de candidatos y sus autos (Lorena Piñón en San Rafael); levantones de militantes de partidos (en chicontepec, militantes de MORENA); atentados contra sede de diferentes partidos (Hotel Double Tree y Howard Johnson en el puerto de Veracruz).

Llegando la situación a tal irregularidad, que el obispo de la diócesis de Córdoba, Eduardo Patiño Leal manifestó, palabras más, palabras menos, que quienes se estaban dedicando a la compra y venta de votos, estaban condenados a vivir en pecado. Otra irregularidad que también se presentó, fue la perdida de boletas, como lo sucedido en Ciudad Méndoza.

Todo lo citado ante la nula acción de las autoridades correspondientes, que no se percataron de nada y por tanto no actuaron. Coronando todas estas acciones la declaración del OPLE en el sentido de que hubo una gran participación ciudadana. Teniendo como experiencia quienes nos dimos a la tarea de recorrer las casillas ya para finalizar la jornada electoral, en la mayoría de éstas, se nos reportaba una participación menor al 40 por ciento.

Como se aprecia en lo anterior, muy especial la forma en que  se llevó a cabo el primer proceso electoral bajo el gobierno del autollamado “gobierno del cambio”.  Muy similar a lo sucedido durante el nefasto gobierno de la fidelidad. Hasta el viernes.

noti-sigloxxi@nullhotmail.com