El dirigente panista, Ricardo Anaya, está entrampado por la elección de Coahuila festinada con anticipación como otro triunfo panista que abonaría su candidatura a la presidencia de la república; pero al advertir números adversos ha acudido a lo increíble: aliarse hasta con Morena en la protesta contra un supuesto fraude del priismo, cuyo candidato, Miguel Riquelme, lleva la delantera. Los éxitos municipales del PAN en Coahuila son notables, ganó Saltillo y Monclova en 2013, en la capital de Coahuila repitió los triunfos de 1991-1993 y 1997-1999. Hace tres años el PRI ganó Torreón con Miguel Riquelme como candidato, por 4 mil votos, al candidato panista Jesús de León, quien no aceptó el resultado acusando de parcial al Instituto Electoral y de Participación Ciudadana. Ahora, con Riquelme declarándose vencedor al gobierno del Estado, el PAN se une al coro de perdedores en protesta por un supuesto fraude; pero, como dice Ochoa Reza: “la unión de candidatos perdedores, no produce un candidato vencedor”. A ver que sale.