La acusación de pederastia contra el Cardenal Pell, encargado del tesoro Vaticano, es un tremendo golpe a la campaña de saneamiento y evolución dinámica de la Iglesia católica encabezada por el Papa Francisco. El cardenal Pell ha sido demandado por pederastia, como resultado de una larga y profunda investigación de la policía australiana, a consecuencia de lo cual deja su cargo en el Vaticano para enfrentar lo que según él es un acoso de los medios de comunicación. Paradójicamente este Cardenal es el primer dirigente católico que abordó el asunto de los abusos sexuales a menores en el seno de la Iglesia australiana, ya se sabrá si lo hizo por convencimiento o arrepentimiento de lo que ahora se le acusa.