Dialogando
Por Abel Domínguez
30 de junio de 2017

La vida “moderna” que caracteriza a la sociedad actual ha perdido de vista las consecuencias futuras de los desórdenes alimenticios, del sedentarismo laboral y del confort que proporciona la nueva tecnología; cada día nos alejamos más de la posibilidad de ejercitarnos de manera natural y más bien se hace como una moda o por estética, con riesgo a equivocarme, afirmo que es una minoría la que hace ejercicio por salud. Los espacios públicos ya no son frecuentados como antes y, lamentablemente, se encuentran en malas condiciones y se ha convertido en un lugar común para las pandillas o ladronzuelos, un espacio perdido.

Esta situación invita a reflexionar sobre las enfermedades no transmisible (ENT), que dicho sea de paso, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) matan a 40 millones de personas, el 70% de las muertes que se producen en el mundo; la fuente indica que cada año mueren por ENT alrededor de 15 millones de personas de entre 30 y 69 años de edad y, 8 de cada 10 de estas muertes, que califican como prematuras ocurren en países de ingresos bajos y medios. Las enfermedades cardiovasculares constituyen la mayoría de las muertes por ENT (17.7 millones por año); seguidas del cáncer (8.8 millones), las enfermedades respiratorias (3.9 millones) y la diabetes (1.6 millones).

Se señala que las ENT se observan con mayor frecuencia en los países de ingresos bajos, para el caso de México donde casi el 50% de la población es catalogada como Pobre; en países como el nuestro se observa un círculo vicioso que no virtual entre la ausencia de políticas públicas de salud eficientes, recursos suficientes y, una población analfabeta o con poca formación; México está compitiendo por ocupar uno de los primeros lugares en obesidad, que abarca niños, jóvenes y adultos. Las autoridades de salud no se coordina con las autoridades de economía y las fiscales, ¿por qué se dice lo anterior?

Atendiendo a las recomendaciones de la OMS las autoridades mexicanas ha establecido ciertas medidas relacionadas con el tabaquismo y destaco, al menos dos, incrementar los impuestos al consumo e incluir una imagen y leyenda en las cajetillas de cigarro, donde se pone de manifiesto los riegos para la salud que implica el consumo del mismo; lo mismo debe hacerse con las gaseosas, hay intentos muy débiles, y con toda la tipología existente de comida chatarra, no se ve, por ejemplo, que en la cajita feliz lleve una imagen de la muerte y una leyenda al respecto que advierta sobre los riesgos para la salud.

Las autoridades de salud emiten una serie de recomendaciones, en ocasiones aisladas, sobre salud preventiva en el marco de un simple cumplimiento de metas del sector, con ausencia de seguimiento y coordinación con otros sectores como Educación, Economía y Hacienda, al menos. Recientemente me tocó ver sin terminar, un video sobre ejercicios que promueve el IMSS en el patio del palacio municipal de Xalapa, evidentemente era la simulación de la simulación, mirar al delegado del IMSS, al presidente municipal y todos los colaboradores de este último, haciendo el ridículo y dejando esa imagen para la historia de un gobierno de ocurrencias.

El consumo de tabaco, a inactividad física, el uso nocivo del alcohol y las dietas malsanas aumentan el riesgo de morir a causa de una de las ENT, también conocidas como enfermedades crónicas, enfermedades que tienden a ser larga duración y resultan de la combinación de factores genéticos, fisiológicos, ambientales y conductuales. En la actualidad, se entiende que ya nadie nos tiene que advertir de la presencia y riesgos de las ENT, en virtud de que se han hecho evidentes en la vida moderna, son observables por todos, con lo cual habrá que apuntar que hace falta una cultura de salud, hace falta una cultura ciudadana que permita hacer frente común a nuestros problemas de salud y otros.

Mucha tela de donde cortar hay en un tema tan delicado, sin embargo, cerraré estas notas retomando la preocupación de la OMS respecto al impacto socioeconómico que tienen las ENT: “La ENT ponen en peligro el avance hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), entre los que se encuentra la reducción de las muertes prematuras por ENT en un 33% para 2030”.

En México y en mi Xalapa querida, ¿qué se está haciendo y qué se planteará el próximo presidente municipal a partir de 2018? Ahí la dejo para retomar en algún momento, por lo pronto, la muerte tiene permiso.