Juan Carlos Andrade Guevara

En los sistemas democráticos las transiciones políticas no solo deseables sino benéficas. La oportunidad de acceder al poder público por parte de los partidos políticos junto con los grupos de la sociedad civil a los que son afines o el acceso al gobierno de líderes emergentes, representantes de nuevas corrientes ideológicas, es la mejor muestra de la salud en un régimen democrático. Vox Populi, Vox Dei.
El triunfo electoral obtenido por Morena en la capital veracruzana se debe sin duda al respaldo sin precedentes de un electorado mayoritariamente fiel a Andrés Manuel López Obrador, sumado a la circunstancia de un candidato académicamente preparado que supo vender su oferta política ante un electorado pensante y crítico.
La inminente llegada de Hipólito Rodríguez a la alcaldía de Xalapa plantea nuevos desafíos para el régimen democrático mexicano. En dicha circunstancia de acceso al gobierno y dadas las competencias y atribuciones que la constitución mexicana asigna a los municipios los retos por enfrentar desde la administración municipal no son menores.
En primer término se requerirá de una vinculación institucional con el Gobierno del Estado, cuyo titular del ejecutivo tendrá que decidir si gobierna para todos sin importar las discrepancias ideológicas o apoya únicamente a los gobiernos municipales surgidos de sus filas.
Pero el reto mayor para el nuevo gobierno en Xalapa está quizás en el seno de la propia administración municipal. Municipios como el de Xalapa han funcionado históricamente con el respaldo y la complacencia de sindicatos y organizaciones corruptas afines al poder; con líderes que viven del erario y que manipulan a su antojo a la autoridad. Tránsito, Mercados, Limpia Pública y Comercio han operado siempre con impunidad y en muchos casos al margen de la Ley.
Ante ello, habrá que tener capacidad sobrada para ejercer la autoridad. Direcciones como limpia pública son áreas sensibles a las que recurren las agrupaciones sindicales para chantajear y poner de rehén a la ciudad entera en cuanto ven afectados sus intereses. Es esa la razón por la que ninguna administración municipal de tiempos recientes ha logrado poner orden ahí.
El otro factor que será crucial para la gobernanza municipal será el apoyo y respaldo que todos los líderes de la sociedad civil brindemos a las decisiones de gobierno. Para ello, se tendrá que abrir un diálogo abierto con todos los sectores económicos y sociales para convenir y concertar las políticas públicas municipales. Eso implica también una corresponsabilidad para todos: autoridades, agrupaciones políticas, civiles, religiosas y medios de comunicación.

Será interesante ver si una plataforma política como la ofertada por Morena es factible como gobierno. Será interesante ver si se cuenta con los cuadros técnicos y políticos para hacer frente a semejantes retos. Soy optimista al respecto y creo que si se gobierna con sensatez y conocimiento la ciudadanía responde.
Es momento de comprometernos más allá de las urnas y construir un gobierno que de a Xalapa el estatus que como capital veracruzana se merece. Sólo así será posible un programa de gobierno alternativo que, sin importar sus tintes ideológicos es eficaz y generador de bienestar para la ciudadanía.