En el Partido de la Revolución Democrática están en antecedentes de la necesidad imperante de participar en alianza con otras siglas, de otra manera evidenciarían con el testimonio de los votos su endeble fuerza electoral. Aunque su participación en la campaña del Estado de México aparentemente lo reposiciona en realidad solo exhibe que en esa entidad quien fuera su candidato, Juan Zepeda, los posicionó como tercera fuerza, muy por debajo de su archirrival de izquierda, MORENA, con el que no puede aliarse porque lo engulle. Sin embargo, ahora en el PRD se sienten protagonistas de verdad solo porque el PAN, el PRI y MORENA requieren de alianzas para lograr el triunfo, es decir pasó de tiburón a rémora. Por su parte, Juan Zepeda, se siente con la “fuerza” suficiente para ser candidato del PRD a la presidencia de la república, cuando en verdad si acaso logrará una senaduría, pero es factor porque podría coquetear con  MORENA. En política lo probable es posible.