Poolítica
Por Mario Mijares
12 de junio de 2017

1.- De acuerdo al diccionario critico etimológico, “codicia” “concupiscente” es: “desear ardientemente”, J. Corominas, página 117. Sin duda, es un deseo que es tan perverso como el de “la envidia”, en la cual el enfermo de ese tipo de patología, “desea apasionadamente”, lo que le pertenece al otro. Pero tal objeto del deseo, no lo quiere para él o ella, sino para una vez obtenido, su objetivo es, el “destruirlo”, para que no sea ni de uno ni otro. Al analizar el grave problema personal de Margarita Ester Zavala Gómez del Campo, no es estar ante un defecto sencillo, que pudiera concluirse solo con la definición de su maligno ardor, o bien con su terrible insatisfacción de vida.

Margarita, en su relación privada y la cosa pública destaca un tipo de víctima-victimario. Ella con cincuenta años de edad, se la ha pasado la mayor parte de su vida ocupada y cobrando en la vida pública. Por demás, es necesario saber cómo combina sus labores domésticas y laborales con tres hijos y un marido con vicios ya conocidos. Fue diputada local en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (1994-1997) y diputada federal por representación proporcional en la LIX Legislatura (2003-2006), donde fue nombrada subcoordinadora de política social del Grupo Parlamentario del PAN. En el Partido Acción Nacional se desempeñó como Directora Jurídica del Comité Ejecutivo Nacional y Secretaria Nacional de Promoción Política de la Mujer 1999 a 2003. Es consejera nacional del PAN desde 1993.  Presidenta del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF), institución encargada primordialmente del apoyo directo a niños, mujeres y familias de escasos recursos en todo el país (2006-2012)

2.-  Desde hace más de dos años viene haciendo campaña para lograr la candidatura para la presidencia de México, así es como lo ha declarado una y otra vez en los medios, en donde los mismos entrevistadores la han cuestionado duramente. Sin embargo, Margarita Zavala ya dio inicio su precampaña a bordo de un autobús equipado para giras. La crítica de tal intento de la señora, ha venido desde Vicente Fox, en las misma vía pública, incluao caminado con Felipe Calderón, y sobre todo en las redes sociales. En todos lados ha recibido un sin número de escarnios de todo tipo. En la capital de San Luis Potosí, ya en plena campaña fue materialmente corrida del evento que se llevó a cabo para conmemorar a Salvador Nava quien enfrentó al cacicazgo que ejercía el PRI con Gonzalo N. Santos al frente en esa entidad.

Zavala al querer montarse en el programa un grupo de personas le gritaron “¡Tu presencia ofende la memoria del doctor Nava!”, “¡fuera, asesina!”, le gritaron integrantes del movimiento navista potosino a la panista Margarita Zavala, quienes literalmente la obligaron a retirarse del monumento al doctor Salvador Nava cuando pretendía depositar una corona de flores y pronunciar un discurso. Antes en Coahuila, Ricardo Anaya, Margarita Zavala tuvieron un altercado público, también aprovechando las movilizaciones y protestas que en la entidad norteña.

3.- Locura y poder, definido este último, “como la falta de reconocimiento”, observando a Margarita en las distintas épocas y sobre todo en este periodo, Freud y Lacan quizás se volvería locos del material de sobra para mejorar sus análisis. J. Lacan en los “Escritos”, denuncia la destrucción del ser humano, cuando se da en complicidad con el infectado de poder. Hay enfermos que se desmoronan o se vuelven unos tiranos degenerados, los cuales son animados una especie de hambre y de sacrificio público, sobre todo, contra la muchedumbre.

Dentro de los ciclos históricos de los distintos pueblos, la aparición de tiranos al estilo de Margarita Zavala, a los cuales no le interesa su degradación (muy parecida a su esposo cuando estaba en campaña) con tal de satisfacer su “codicia”, sin duda, toda una osadía con distinto nombre. Estimado lector, Margarita en toda su vida política y menos ahora, ha levantado la bandera de la nación mexicana, tampoco se ha pronunciado por un proyecto político, ni siquiera el de su partido, únicamente se dedica a señalar que; “será diferente al de Calderón, sus declaraciones caen la henchida loca ignorancia, salpicada de abstrusa mitomanía, en términos claros tal como lo aplicaban nuestros abuelos, en pura mitotería: es una “mujer mitotera!.