Resulta que el autor del desaire reciente que le hicieron en la “Convivencia Deportiva-Cultural de Niños Indígenas 2017”, organizado por el sector 05 de Escuelas de Educación Indígena,  al director de Educación Indígena del Estado, el argentino Raúl Pessah Micha y al subsecretario  de Educación, Jorge Flores Lara, tiene nombre y apellidos.

Se trata de Lorenzo Acosta Amaya, el célebre director de Educación Física que, para ahorrar dinero, hace unos días trajo niños del Estado para que compitieran en los juegos deportivos y los sometió en un solo día a competencias que siempre se han realizado en cuatro días, por la propia exigencia de ese tipo de actividades.

Bueno, pues aparte de amargarles la vida a su homólogo y al jefe de ambos, el subsecretario, con ese montaje que les hizo y que recorrió el país, resulta que nos informan que precisamente derivado de los juegos deportivos, que ahora entran a su fase nacional, el señor Amaya les está avisando a los paterfamilias que no hay dinero para los autobuses que deberán conducir a los jovencitos deportistas al nacional y que tampoco hay dinero para los uniformes.

La falta de dinero se la achaca públicamente a que el subsecretario se lo gastó en la campaña de su esposa a la alcaldía de Chalma.

Y, ya aprovechando, el abusado de don Lorenzo pretende venderles a los sufridos padres los 300 uniformes para niños y 300 para niñas, a fin de que vayan presentables a poner en alto el nombre de Veracruz.

¿Cómo la ve?

 ¡Negociazo!