Es lógica la inferencia sobre posibles tratos en lo oscurito entre la empresa brasileña Odebrecht con Fidel Herrera y Javier Duarte, los antecedentes así lo permiten: Fidel y Duarte, cada cual en su tiempo se trasladaron a Brasil para establecer contacto directo con los propietarios de esa empresa; Herrera Beltrán estaba a punto de concluir su mandato pero informaba que conseguía para Veracruz una inversión millonaria en dólares cuando la política petroquímica es del resorte del gobierno federal, no del gobierno de un estado. El primer viaje de Duarte de Ochoa como gobernador, en 2011, fue a Brasil e informó lo mismo que su antecesor. Después ya sabemos el despropósito (frustrado, afortunadamente) de construir la presa sobre el rio La Antigua, a la altura de Jalcomulco, igual sobre el rio Atoyac y la concesión del suministro de agua en la ciudad de Veracruz. Por estos antecedentes, para nada extraña que ahora se difundan posibles actos de corrupción Odebrecht-gobierno estatal durante aquellos tiempos.