Mientras el Partido Acción Nacional (PAN) insistirá en la propuesta de implementar la segunda vuelta en la elección presidencial, con el fin de fortalecer el sistema democrático mexicano y evitar crisis de legitimidad de los gobernantes, según afirmó el presidente del instituto político, Ricardo Anaya Cortés, miembros destacados del PRI rechazan la posibilidad de que ante una falta de mayoría absoluta en la primera ronda pueda llevarse a cabo una segunda, en México.

Según Anaya, alrededor de 70% de los países que eligen directamente a su presidente prevén la posibilidad de una segunda vuelta en caso de no obtener mayoría absoluta en la primera.

Explicó que además de legitimidad, la segunda vuelta ayudaría a evitar campañas que tiendan a la polarización, ya que los diferentes candidatos evitarán descalificarse, a fin de no alienar a los seguidores que eventualmente puedan votar por ellos en la segunda vuelta.

“Este esquema promueve también alianzas electorales para la segunda vuelta, que deberán traducirse en acuerdos estables de gobierno en caso de que el ganador no tenga mayoría en el Legislativo”, indicó.

De acuerdo con la interpretación que ha realizado el partido, señaló, sí es posible que la segunda vuelta pudiera aplicarse en la elección presidencial del próximo año, ya que al tratarse de una reforma constitucional no requiere un plazo mínimo previo al proceso electoral, como ocurre con las demás leyes en la materia.

Por su parte, los priistas dicen, en declaraciones a Reforma, que no hay tiempo suficiente para realizar los cambios, que tendrían que ser avalados por las dos Cámaras del Congreso y más de la mitad de las legislaturas locales.

Enrique Burgos, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado, refirió que la propia Carta Magna establece que las reformas en materia electoral deben promulgarse y publicarse 90 días antes de que arranque el proceso, programado para septiembre.

Por su parte, el  dirigente del Sector Popular del PRI, Arturo Zamora, consideró la reforma como una ‘puntada’ con la que el PAN pretende engañar a la opinión pública.

“Cada vez que el PAN pierde una elección pide una reforma, y creo que es una argucia para poner una cortina de humo frente a la derrota que acaban de sufrir los panistas”, afirmó.

El vicecoordinador del PRI en la Cámara alta, Miguel Romo, se pronunció por analizar el tema de la segunda vuelta con cuidado y tiempo suficiente para el futuro, ya que los tiempos frente al 2018 son limitados.

La senadora priista Graciela Ortiz explicó que ante la importancia del tema, el Congreso no puede abordarlo con prisas.

El presidente de la Comisión para la Reforma del Estado, Luis Humberto Hernández, consideró que forzar la aprobación de la segunda vuelta en un periodo extraordinario de sesiones llevaría a pensar que se trata de un cambio “con dedicatoria” para influir en la sucesión presidencial.

El priista Miguel Ángel Chico, secretario de la misma Comisión, manifestó que su partido está abierto a la discusión, aunque los tiempos y el estar inmersos en las elecciones en cuatro estados este 2017 dificultan la posibilidad de aprobar la reforma.

Fernando Herrera, coordinador del PAN en el Senado, reconoció que sería muy complejo lograr la reforma a tiempo para que pueda estrenarse en 2018.