No son cinco los focos rojos, son muchos más los municipios en donde el encono electoral corre el riesgo de desbordarse, y muchísimos más en los que las irregularidades son parte integrante de la orden del día, pues a pesar de las instituciones creadas para evitarlas proliferan por doquier en auténtico reto, ya sea por desmedida ambición de poder o simplemente falta de respeto a las instituciones ante la manifiesta impunidad. La compra de votos, el carrusel, la descarada entrega de despensas y dinero en efectivo a la luz pública guardan especial significado porque obligarán a la FEPADE a actuar en consecuencia, bien sea para aplicar la ley, o para justificar su existencia y evitar su extinción.