Al parecer, la política en Veracruz está judicializada como luego dicen en el argot electoral cuando la decisión última de una elección la dictamina el Tribunal electoral; por un lado, la diputada Eva Cadena declara una inocentada en su defensa para conservar el fuero: dice que estaba recolectando fondos para ayudar a la familia del Delegado de Conafor, Martín Gelasio, desaparecido desde febrero pasado y pagar su rescate, pero no explica porque una acción tan plausible tuvo que hacerla en lo oscurito. Por otro lado, la diputada Cintya Lobato revela que en el Congreso local la bancada panista maneja el recurso público con absoluta opacidad y lo destinan a propósitos diferentes a los asignados. En respuesta, la diputada Zapot asegura que el dinero asignado a cada diputado lo pueden gastar como les venga en gana, y en lugar de ofrecer transparentar el manejo del recurso público intentan desacreditar a la diputada Lobato y dan su respaldo a Sergio Hernández, presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso. Pero a la sociedad no importa si respaldan o no al diputado Hernández, eso es irrelevante, interesa que transparenten el uso de un dinero que no es de ellos sino de los veracruzanos y que lo gasten para beneficio de Veracruz no en usufructo personal como hasta ahora lo hacen. Por si no bastara se difunde un audio en el que se habla de mil 300 millones de pesos utilizados para la campaña del senador Héctor Yunes Landa al gobierno del estado ¿Hasta dónde hemos llegado? Lo peor es que aún hay más.