El Papa Francisco es virtuoso profesante de la fe católica, conocedor de las entrañas de la Iglesia católica universal a la que pretende reformar. Pero al abrir la tapa de lo oculto brotan escándalos cuyo fondo no guarda congruencia con el discurso de la fe católica, y al abrir esa Caja de Pandora sale a luz pública la escandalosa conducta de no pocos clérigos. En muchos pueblos de México y de otras partes del orbe se conoce la acentuada tendencia a la pederastia de curas sin vocación cristiana, muchos Papas conocieron y toleraron esa deformación moral de la Iglesia y la dejaron pasar. Ayer fue la notica sobre la acusación de pederastia que pesa contra el tesorero de las finanzas del Vaticano, ahora la Gendarmería Vaticana descubre una fiesta permeada por drogas y sexo en un departamento del Santo Oficio propiedad del Cardenal Coccopalmerio.