Como ofrecer no empobrece los encargados de alguna función pública intentan persuadir a la ciudadanía de las bondades de sus propósitos con argumentos poco convincentes, aunque finalmente unos hacen como que van a cumplir y otros como que creen. Pasó en la calle de Pípila, cuando comerciantes y vecinos urgían al ayuntamiento a realizar una obra en tiempo perentorio y así se ofreció; en realidad esa pequeña obra lleva un desfase de más de un mes. Lo mismo ocurrirá con la pavimentación de la calle Enríquez, obra a la que intentan vestir con el cuento de revisar y modernizar las “instalaciones hidráulicas”, pero todo se reduce a lo cosmético-político porque el pavimento actual está en buenas condiciones. Recomienda el Director de Obras Públicas, Fernando Velasco Montiel, que se utilicen “vías alternas” (¿¡?!), aunque, eso sí, “si los xalapeños o visitantes necesitan pasar por Enríquez, lo podrán hacer sin ningún problema”.