Las bancadas legislativas reciben mensualmente sumas millonarias (según Amador Cruz Malpica, de MORENA, asciende a un millón 200 mil pesos) para destinarlas a “actividades legislativas” de los diputados, es decir, 12 millones 400 mil pesos al año, una elevada suma de dinero entregada para gastarse a discreción. ¿A título de qué tanto dinero, cuál utilidad reporta si un legislador tiene como función básica solo legislar? Antaño, los diputados locales no recibían viáticos ni comisiones de ninguna especie, las visitas a sus respectivos distritos corrían por su cuenta ¿por qué ahora, cuando el dinero escasea permitimos ese dispendio? Además, el manejo se deja al uso caprichoso del coordinador de bancada, y ocurre que en el PAN Sergio Hernández le regatea a la diputada Cinthya Lobato recursos para el desempeño de su Comisión Legislativa y da ocasión a diferendos ríspidos en donde salen a relucir trapitos al sol cuya investigación corre a cargo del Orfis.