Por si acaso…
Por Carlos Jesùs Rodrìguez
15 de junio de 2017

*Héctor Yunes: por acelerado
*La “guerra” que se anticipa

LA SUPUESTA carta del ex Secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita –publicada el miércoles por un periódico porteño- donde reitera lo que se escucha en un audio difundido ampliamente: que Héctor Yunes Landa recibió 1 mil 300 millones de pesos para su campaña a la gubernatura, y que los operadores político financieros fueron Fernando Vázquez Rigada y el notario Carlos Francisco Mora Domínguez, deja más dudas que respuestas, pero confirma lo que en este espacio abordamos recientemente como frase atribuida a Napoleón Bonaparte: “las cabezas que sobresalen, son las primeras en rodar”, y en ese sentido queda claro que la “guerra” por la sucesión gubernamental del 2018 ya arrancó desde lo más profundo de las porquerizas -allí donde suelen criarse los marranos que después serán llevados al matadero-. Aquí, también comentamos lo que nos dijo, dueño de la experiencia, un personaje ligado a las entrañas del poder: “lo filtraron desde Palacio de Gobierno. La cárcel dobla a cualquiera. A Arturo Bermúdez lo sometieron a momentos angustiantes; lo tenían sin agua limpia e impedían que le introdujeran alimentos del exterior. Fue tanta la presión que hace unos días sufrió un cuadro de diarrea que lo puso muy mal, además de otras cosas que no te puedo contar. Los de afuera no se enteran de lo que ocurre adentro, y finalmente lo “domesticaron” para que se prestara al juego perverso contra Héctor (Yunes), y eso es apenas el principio. Le van a sacar muchas otras cosas como, también, a otras gentes que estorban a los planes de los Yunes azules”-.

ESO ADELANTAMOS y eso está sucediendo, pero la Carta de Bermúdez publicada este miércoles por diferentes medios -tras ser tomada de uno que de edita en el Puerto-, se presta a mil conjeturas: 1.- ¿Cómo es que el señor Bermúdez Zurita pudo escribir esa misiva? ¿Quién le dotó de bolígrafo y papel cuando tiene medidas cautelares restrictivas? ¿Qué motivos tuvo para hacerlo, porque a nadie convence que la prisión lo está volviendo bueno, y que en consecuencia está dispuesto a denunciar todo aquello a lo que tuvo acceso en la corrupta administración de Javier Duarte, de la que formó parte, e incluso, que estaría dispuesto a devolver parte de la fortuna acumulada a la sombra del poder, incluidos las residencias en el extranjero y otros inmuebles? No, Bermúdez no es así, ya que algunos custodios han llegado a comentar que en prisión los trata con soberbia y les amenaza. 2.- ¿Quién transportó la afamada carta desde el reclusorio de Pacho Viejo hasta la dirección o redacción del diario porteño, y porque es publicada ipso facto sin que mediara una comprobación (que para esos efectos tarda), ya que la firma al final del texto cotejada con otros documentos oficiales es distinta?-. Todo esto obligaría a la Fiscalía General del Estado a enviar citatorios de comparecencia a los presuntos involucrados, en este caso a Arturo Bermúdez por violentar las normas de la prisión al enviar documentos personales a los medios de comunicación en los que delata corrupción de un Senador, pero no presenta la denuncia correspondiente, esto es, no convoca al ministerio público para que se abra una carpeta de investigación en base a sus dichos y las pruebas que presente. Por ello extraña que la Fiscalía solo ha enviado citatorio a Héctor Yunes, pero se ha abstenido de hacerlo a quien acusa, que debería ser el principal convocado ya que tiene la obligación de probar sus dichos.

RESULTA EXTRAÑO que un indiciado se preocupe más de temas políticos que de su propio caso, porque uno se pregunta: ¿en qué beneficia a Bermúdez, jurídicamente hablando, el audio filtrado en el que aborda el tema de la elección antepasada, así como la entrega de dinero al ex abanderado del PRI, en este caso Héctor Yunes Landa? Bueno, tal vez le favorece en la obtención de canonjías al interior del reclusorio, entre otras, agua limpia y caliente para asearse, que aunque no hay calefacción le facilitan una resistencia para que su baño sea placentero; comida del exterior, ropa de marca, televisor, un radio o iPod para escuchar música y hasta libros, y eso en la prisión es algo invaluable que no se paga en su caso, sino con favores a un Gobierno que antes de serlo, fue víctima de la persecución del ahora policía preso, como aquella vez cuando la camioneta del, entonces, candidato, Miguel Ángel Yunes Linares fue detenida en un retén, o cuando elementos de Seguridad Pública impidieron que el Senador –ahora alcalde electo de Veracruz-, Fernando Yunes Márquez pudiera proseguir un recorrido en Coatzacoalcos, al ser rodeado por gendarmes que se lo querían llevar detenido por instrucciones “superiores”.

ES EVIDENTE que Bermúdez es hoy la res de los nuevos carniceros que en otros tiempos fueron semovientes, y que debe pagar favores para recibir minucias e, incluso, benevolencias en su proceso, como evitar que sea acusado de desaparición forzada como pretenden algunos colectivos. El ex Secretario de seguridad estaría dispuesto a “cooperar”, que al fin de cuentas Javier Duarte de Ochoa ya está a buen resguardo y pasarán muchos años para que vuelva a pasearse por las calles de la libertad.

POR LO demás, Héctor Yunes es Senador y no tiene por qué acudir ante la Fiscalía Estatal para explicar los señalamientos que le hace un indiciado que ni siquiera ha presentado una denuncia formal, y en todo caso, al que tendrían que llevar ante un ministerio público es a Bermúdez Zurita para que aporte pruebas o testimonios de su dicho, pues no es lo mismo denunciar de viva voz que acercar los elementos que fundamenten un dicho. Si el ex Secretario de Seguridad no es llevado ante la autoridad judicial para que complemente su denuncia, se estaría pensando que lo están usando desde Palacio para fines aviesos a los que el funcionario cede para no perder los beneficios prometidos.

TAL VEZ cabría, también, un citatorio a la persona que recibió la carta en el medio de comunicación que lo púbico, ya que este podría explicar quién lo llevó y bajo qué condiciones fue aceptado e insertado (cuando Bermúdez era non grato para ese medio), porque se trata de una misiva que involucraría en un tema judicial a un Senador de la República que, para colmo, es el Presidente de la Comisión Anticorrupción en el Senado, y que difícilmente aceptaríamos que el periódico, de notable presencia y prestigio se preste a un juego sucio y, mucho menos, que publique un texto de un recluso que, por otra parte, estaría violentando el propio reglamento penitenciario. Así las cosas. OPINA carjesus30@nullhotmail.com