Redacción- 2017-06-2611:11:51- El principal reto del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) es llegar a 2035, cuando empezará a bajar la presión financiera del Régimen de Jubilaciones y Pensiones (RJP) de sus propios trabajadores. Cada año las obligaciones del organismo en su carácter de patrón aumentan en 10 mil millones de pesos, y aunque la carga es pesada, se puede solventar y además darle viabilidad al instituto, afirmó su director, Mikel Arriola Peñalosa.

Para ello, el IMSS debe seguir siendo autónomo en la gestión de sus recursos, es decir, responsable –como ha sido desde su creación– de la recaudación de cuotas obrero patronales.

En los pasados cuatro años se ha demostrado que es posible garantizar su existencia. En 2014 se agotaron las reservas financieras y, según los reportes previos, el IMSS tendría que haberse declarado en quiebra. Eso no ocurrió. La receta, dijo el funcionario, es seguir aumentando el ingreso por la creación de empleos y las mejoras en la administración del dinero.

En entrevista, con motivo del vigésimo aniversario de la reforma a la Ley del Seguro Social (primero de julio de 1997), con la cual se creó el sistema de cuentas individuales para el retiro y se ofreció que se garantizaría la existencia del IMSS, Arriola Peñalosa subrayó que ese cambio legal, junto con el anterior que creó el Sistema de Ahorro para el Retiro y el proceso que en 2007 dio paso a una nueva Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste), fueron reformas de gran calado, con las cuales se dio paso a un sistema financieramente viable.

Para el IMSS representó dejar de pagar de sus recursos las pensiones de beneficio definido, a las cuales acceden los trabajadores del sector privado que empezaron a cotizar antes de la entrada en vigor de la nueva ley en 1997.

Sólo en 2017 representan 224 mil millones de pesos que salen de las finanzas federales.

Es una cuenta que cada año crece en 45 mil millones de pesos, pero ya no la cubre el Seguro Social. Las personas con empleo formal que empezaron a cotizar al IMSS a partir del primero de julio de 1997 ya se encuentran en el esquema de cuentas individuales, recordó el funcionario.

Lo que sí está bajo la responsabilidad del IMSS es el RJP de sus trabajadores. Este año implicará el pago de 80 mil millones de pesos. Son las pensiones de los empleados que ingresaron al instituto antes de 2005, cuando ese compromiso dejó de crecer, pues por otro cambio a la ley se determinó que las personas de nuevo ingreso tendrán otras condiciones para su retiro.

La Jornada / AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO