Por si acaso…
Por Carlos Jesús Rodríguez
23 de junio de 2017

*Fracasa programa de seguridad
*Veracruz: 6 meses de violencia

DICEN LOS expertos en criminología (parte del derecho que estudia el delito, sus causas, los mecanismos para evitarlo y el modo de actuar de los delincuentes), que cuando los Gobiernos agotan la capacidad de investigar ilícitos y la ubicación de los presuntos malhechores -averiguaciones que ahora son respaldadas con métodos científicos que facilitan ese trabajo-, recurren a la rústica costumbre del viejo Oeste estadounidense: el ofrecimiento de recompensas que, por otra parte, no es otra cosa que la aceptación del fracaso. En suma, no hay capacidad para resolver homicidios, robos de autos, asaltos, secuestros y extorsiones, o como bien establece un estudio de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP): “Veracruz tiene un grado de impunidad de 4, es decir, el más alto de los cuatro niveles del Índice Global de Impunidad (IGI-MEX), esto es, un grado arriba del promedio nacional, aun cuando tiene características contrastantes tanto al interior de su sistema de justicia como en el de seguridad.

LAS CIFRAS no mienten: en los primeros 151 días del Gobierno de Miguel Ángel Yunes –los iniciales 5 meses- se tenían contabilizados 318 personas ejecutadas en diversas partes de la Entidad, lo que da un promedio de 55 asesinados diariamente, sin embargo, Mayo ha sido espectacularmente violentos con un registro de 182 homicidios dolosos, aunque este mes de Junio, al paso que va, podría superarlo elevando la tasa de muertes por esa causa a 6 o 7 diariamente, y acaso por ello, en diversas regiones del Estado ya se califica a la actual administración Estatal como “preocupante” debido a la ola de violencia, por ilícitos como extorsión que se han disparado hasta en 55 por ciento; robo con violencia 75 por ciento y sin violencia 22 por ciento.

RESUENAN TODAVIA las palabras del ex candidato y, ahora, Gobernador del Estado, cuando en entrevistas y discursos espectaculares reiteraba una y otra vez que en seis meses Veracruz viviría seguro, “la gente vivirá tranquila, y lo garantizo porque sé cómo hacerlo”, aseguraba, en tanto mostraba folders engargolados de un supuesto programa de seguridad que, por lo visto, no le ha funcionario. Una acuciosa periodista lo cuestiona: -¿en seis meses? Y Yunes, engolosinado con el triunfo insiste: “si, en seis meses”. Circula por allí otro video, prueba irrefutable de sus dichos, en el que, envalentonado casi grita: “vamos a rescatar a Veracruz de las garras de la delincuencia”, e insiste: “no hay que mentirle a los veracruzanos, yo si se cómo darles seguridad”.

PERO ESO no es todo, y acaso por ello extraña que de pronto ofrezca recompensas de hasta 1 millón de pesos a quienes aporten datos concretos para capturar a presuntos malosos, ya que iniciado el “Gobierno del Cambio”, vistiendo impecablemente un traje azul, dio conferencia de prensa frente a pantallas enriquecidas con información satelital: “Vamos a combatirlos con satélites, drones y cámaras, para que los delincuentes sepan que los vemos todo el tiempo, y que todo el día estamos vigilándolos”, y entonces, uno de pregunta: ¿le fallaron los drones y el satélite o todo era producto de la emoción del momento, porque si dice tener la tecnología que anunció, entonces, porque los magros resultados en materia de seguridad?. Y peor aún, días antes de tomar posesión del cargo prometía: “vamos a gobernar con las mejores y los mejores veracruzanos, los que tengan las mayor capacidad”, y fue más lejos: “nombraré como secretario de seguridad pública a un General del más alto rango, disciplinado, honorable, que trabaje cerca de los veracruzanos (pero algo sucedió: ¿o el ejército no le envió a ningún militar de altura, menospreciando la invitación que le hacía el mandatario a alguno de sus miembros o, simple y llanamente, el Ejecutivo Estatal desconfió de las fuerzas armadas y nombró a un civil, en este caso, a Jaime Téllez Marie, que si bien está haciendo su mejor esfuerzo, la Secretaría de Seguridad Pública no era, precisamente, para él, dado el entorno que vivía y está viviendo –ahora peor- Veracruz en esa materia).

DIJO YUNES en aquella ocasión: “Veracruz era un lugar seguro para vivir”, y vaya que no le faltaba razón, pues a juzgar por las cifras, ahora es mayormente inseguro, ya que se cometen más secuestros, asesinatos, levantones, ejecuciones, robos, asaltos y extorsiones que antes, y eso que el duartismo fue nefasto. El, entonces a la gubernatura, candidato justificaría los ataques en su contra con un: “no quieren que llegue a gobernador, porque saben que tengo información que cimbrará a México”, datos que, por cierto, se ha negado a revelar tal vez esperando mejores tiempos pero, mientras tanto, el Estado se le desmorona en las manos, y ahora se comprende que si algunos no querían que llegara era, precisamente, porque sabían que no tenía experiencia para gobernar, como lo está demostrando con creces.

POR ELLO, ahora, ante el fracaso de la política de Seguridad Pública, el Gobierno de Miguel Ángel Yunes ofrece recompensas para que la sociedad lo ayude a capturar delincuentes, y el pago de esos premios –a quienes funjan como “sapos” o “soplones”- saldrá del bolsillo de los veracruzanos que ya de por sí pagan elevados impuestos y servicios, recursos que debería usar la administración para generar mejor calidad de vida a los gobernados y no para suplir la ineficiencia de sus instancias de seguridad y procuración de justicia. Porque el dinero de las recompensas no saldrá del bolsillo de Yunes Linares sino de la sociedad de por si agobiada por severa crisis.

LO PEOR es que hace unos días, tres empleados de la empresa Expot contratada para editar, distribuir y pegar los cartelones donde se anuncia las primeras recompensas ofrecidas por Yunes (algo que debió anunciar la Fiscalía), fueron baleados cuando realizaban, precisamente, el pegote de uno de los anuncios en una barda sobre la avenida Juan Pablo Segundo y bulevar Manuel Ávila Camacho, de Boca del Río. Los atacantes lograron escapar y los heridos fueron trasladados a un hospital, en un mensaje contundente al que se suman los cadáveres desmembrados dejados el martes afuera de las oficinas particulares del Secretario de Seguridad, Jaime Téllez, con un mensaje amenazante a su persona. Y uno se cuestiona: ¿con semejantes respuestas de la delincuencia y la ausencia de protección del Estado, alguien se atrevería a denunciar –aunque fuese anónimamente a un grupo delincuencial? En fin, Yunes Linares está fracasando en materia de seguridad, ya que tras el anuncio de que reforzará los operáticos en los municipios más álgidos, los crímenes con mensajes intimidatorios se han multiplicado. Así las cosas. OPINA carjesus30@nullhotmail.com