Columna “Política al Día”
Por Atticuss Licona

José Emilio Pacheco en “Las batallas en el desierto” escribió cómo se doraba la píldora a los mexicanos con la famosa forma de cornucopia o cuerno de la abundancia. Hablaba de un México pasado, un México que se nos fue y que a la distancia lo vemos con nostalgia.
“Para el impensable año dos mil se auguraba -sin especificar cómo íbamos a lograrlo- un porvenir de plenitud y bienestar universales. Ciudades limpias, sin injusticia, sin pobres, sin violencia, sin congestiones, sin basura. Para cada familia una casa ultramoderna y aerodinámica. A nadie le faltaría nada. Las máquinas harían todo el trabajo. Calles repletas de árboles y fuentes, cruzadas por vehículos sin humo ni estruendo ni posibilidad de colisiones. El paraíso en la tierra. La utopía al fin conquistada”.
Esa misma fórmula, desafortunadamente, nos la siguen aplicando. Cada que hay elecciones se resetea el disco y no nos acordamos que apenas hace unos cuantos años, los que están en el poder nos ofrecieron lo mismo.
He escuchado infinidad de veces que Veracruz es un paraíso, con un potencial enooooorme, que somos el granero de México y uno de los pilares de la economía nacional, pero hoy seguimos igual de jodidos. No llega ese porvenir de plenitud y bienestar universal.
Una de las múltiples razones por las cuales los políticos no cumplen y por las cuales no hemos llegado a ese paraíso prometido, es porque una vez que terminan su periodo de gobierno se retiran a administrar los millones “ganados” y jamás los volvemos a ver. Los chapulines, esos que tanto se critica, tienen una aspiración de continuar vigentes y por eso se medio esmeran.
Ninguno de esos esfuerzos es por altruismo ni porque realmente les importe el pueblo, tampoco nos autoflagelemos; pero es un principio. Esa intención de mantenerse vigentes está incluida en la figura de la reelección que y en muy poco tiempo se pondrá en práctica en Veracruz.
Antes de irse, Javier Duarte hizo algunas travesuras pues la anterior Legislatura autorizó la Reforma Político-Electoral mediante la cual se establecía la reelección de los diputados locales hasta por cuatro ocasiones y un periodo gubernamental de transición de dos años. Y este martes se presentó ante el Pleno la iniciativa de modificación de las leyes y códigos respectivos.
Los diputados locales se están poniendo las pilas. Quieren tener la oportunidad de reelegirse y de convertir a Veracruz en el paraíso en la tierra, y nos venderán en campaña la utopía de una vida plena y de abundancia.
Tantos años, tantos candidatos y todavía hoy nos siguen dorando la píldora.
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