Ciudad de México- 2017-06-2109:48:35- La morosidad en los créditos que obtienen los trabajadores con el pago de nómina como garantía ha sido el único de todos los préstamos destinados al consumo con una tendencia al alza, advirtió este martes el Banco de México.

De acuerdo a lo publicado por La Jornada, uno de cada cuatro pesos de préstamos al consumo otorgados por la banca comercial es mediante el llamado crédito de nómina, el tipo de financiamiento con menor riesgo de impago, expuso el banco central.

Estos créditos son otorgados a trabajadores cuyo salario es abonado a una cuenta de nómina de alguna institución financiera. Aun cuando se trata de un préstamo sin garantía física –como puede ser la casa o el auto en los hipotecarios y automotrices, respectivamente– el riesgo para el banco es menor al de otros financiamientos al consumo.

En la medida en que el usuario continúe laborando para la misma empresa, recibe el pago de su salario de manera regular en la cuenta, el cual es la fuente para saldar el préstamo, expuso el banco central.

Al cierre del año pasado, el crédito de nómina alcanzó 196 mil 642 millones de pesos, cantidad que representó 24.4 por ciento de la cartera total de crédito al consumo, expuso el Banco de México en el informe Indicadores básicos de créditos de nómina, publicado este martes.

Así, prácticamente uno de cada cuatro pesos que otorga la banca comercial para financiar el consumo de las familias es a través de los préstamos de nómina, el tipo de crédito al consumo con más cartera, después de las tarjetas, expuso el Banco de México.

La morosidad del crédito de nómina ha tenido un repunte en los últimos 12 meses, advirtió. Medido de una manera tradicional, es decir, la cartera de crédito vencida como porporción de la cartera total, el índice de morosidad (IMOR) en los créditos de nómina fue equivalente a 4.2 por ciento, de acuerdo con el reporte.

Sin embargo, en el mismo documento el banco central incluye una medición más amplia sobre la morosidad, conocida como IMOR ajustado o IMORA. En este caso, el índice de morosidad es ajustado con las quitas y castigos que realizan las instituciones financieras para limpiar sus balances.

La Jornada / AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO