Antes de concluir su mandato Fidel Herrera Beltrán se vio obligado a declarar que “Tembladeras” era intocable por considerarla reserva ecológica, incluso sobrevoló el área en compañía del alcalde Jon Rementería, comprometiéndose a no autorizar nada que agraviase ese status. Con Duarte el tema volvió a reactivarse, pero la presión social desalentó el atentado. El proyecto para construir en esa zona data de aquellos tiempos, y es preocupante que haya señales de actividad constructora, si las autoridades no lo evitan la única forma de impedirlo es la movilización ciudadana.