Héctor Aguilar Camín, escribe en Milenio sobre la alianza entre el PAN y el PRD, la califica de rentable porque “Ha permitido a esos partidos ganar el gobierno de los estados de Oaxaca, Sinaloa, Baja California, Quintana Roo, Veracruz, Durango y Puebla (dos veces). Hubieran ganado probablemente el del Estado de México de haber repetido la fórmula. La fórmula queda otra vez frente a ellos a partir de los resultados del propio Edomex, que les mostró con claridad que solos no pueden ganar y aliados se vuelven el contendiente a vencer (pero) la sola alianza entre partidos no basta, sino que ésta debe tomar la forma de un frente que incluya a muchos otros actores […]. El diseño incluye, en caso de triunfo, la formación de un gobierno de coalición que garantice una mayoría legislativa en el Congreso […] Lo que puede fortalecer esta amalgama, paradójicamente, es la debilidad de sus ingredientes: sueltos no valen mucho, perderán en 2018. Juntos, pueden ganar”.