Línea Caliente
Por Edgar Hernández*

¡Todos a votar!

En unas horas más confiemos en que Veracruz de un vuelco a nuestra democracia.
Llegó la hora de evaluar, de nueva cuenta, qué ha pasado con nuestra atribulada tierra. Cómo estamos en materia de seguridad pública. Si se concretaron las oportunidades de empleo y si se cumplió el propósito de llevar a los verdaderos peces gordos a la cárcel y recuperar el dinero saqueado.
Es el momento –antes de ir a las urnas- de hacer el balance de lo que ha sucedido con la salud de los veracruzanos, de revisar los avances en materia educativa, de cuánto y cómo se ha traducido el apoyo a los proyectos productivos del campo y si han sido de verdad las nuevas oportunidades de inversión para los pequeños propietarios.
¿Es cierto que ya no hay asesinatos, ni tiradero de cadáveres o secuestros expres y que los Zetas, los de Nueva Generación y los barones del Cártel del Golfo, abandonaron la tierra al dejar de ser negocio el trasiego y cobro de piso?
¿Qué pasó pues con los guachicoleros jarochos?.. ¿Es cierto que huyeron dejando abandonadas las peroletas de gasolina botadas?
En la hora de Veracruz ha llegado el momento de reflexionar el voto y sin tomar en cuenta a los mañosos que andan vendiendo boletas electorales o los rijosos que se andan matando por las despensas porque el cambio ya nadie lo para.
Es la hora de decidirnos. Ya no hay más tiempo.
Solo bastaron unos días, unos meses para evaluar resultados. Para saber lo bueno y lo malo de un gobierno empeñado en prometer y prometer sin cumplir. De enfrascarse y embarcarnos en guerritas que solo han provocado un innecesario desgaste y, lo peor, una honda división entre hermanos.
Es, habrá que insistir, la hora del cambio.
Ello luego de analizar si valió la pena se empinara a todo un pueblo en un empeño por llevar a Javier Duarte a la cárcel –y no precisamente por la acción estatal, sino federal- sin que devolviera hasta el momento un solo centavo.
Es justo meter a dos que tres gallos sin peso a prisión, desviar la atención de la opinión pública en un pleito de guangos entre Miguel Angel Yunes Linares y el Peje, para luego orondamente autodestaparse el primero, como candidato a la presidencia porque el pueblo así me lo pide.
El sufragio de este domingo habrá de contar.
Será definitorio para el futuro que queremos y tanto anhelamos. Nos permitirá, luego que demos oportunidad a nuevas opciones, gestar un cambio de verdad.
¿Qué si nos gustan los morenos?.. ¡Vamos pues con los morenos! Que si la opinión –PRI, Verde (¡No por favor!) son el camino… pues regresemos al pasado. Que si de plano nos gusta lo que hace Yunes… ¡pues que le vamos a hacer: votemos por la opción PAN-PRD!
Consideremos, sin embargo, que hay seis opciones más, entre ellos los naranja de Movimiento Ciudadano, los de Nueva Alianza y los del Partido del Trabajo.
Eso es lo que se tiene en bandeja.
Esas son las opciones que podrían marcar el derrotero de Veracruz en tanto se madura nuestra incipiente democracia y empieza a transitar por el camino de las candidaturas independientes.
Por lo pronto, hoy acudamos a nuestra cita con la historia. Acudamos a las urnas este domingo y sufraguemos pensando en que un voto hace la diferencia entre la victoria y la derrota.
Y pareciera propaganda, pero no cambiemos el voto por una despensa que nos dura unos días a cambio de cuatro años de mal gobierno.
De malos gobiernos ya estamos ¡hasta la madre!
Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo