Como abogado nunca ha litigado y como doctor en economía es un fiasco, sin embargo posee dotes de actor pues luce una desarrollada capacidad histriónica; no obstante, es difícil concebir detrás de esa máscara hacia el público la apariencia que demuestra, pues “solo quien carga el bulto sabe lo que este pesa”, bien dice el refrán. Duarte de Ochoa califica de “infundada”, “vagas”, “imprecisas”, “irrisorias” las acusaciones de la fiscalía veracruzana pues, refiere, se habla de 220 millones de pesos traspasada de una cuenta a otra como si fuera un desvío, y que las transacciones que se le imputan son responsabilidad de los funcionarios a cargo, él no firmó nada, así de simple es su razonamiento, al tiempo de calificar de “fallido” al actual gobierno veracruzano. Acepta la extradición, ha dicho, ya lo veremos actuar en México, en donde aunque usted no lo crea a no pocos “entristece” su penosa realidad; afortunadamente no son jueces.