El debate acerca de quitarle o no al diputado Sergio Rodríguez la presidencia de la Comisión de Hacienda ha provocado polarización al interior del Congreso local, no por cierto porque les interese la función medular de esa Comisión y su repercusión en la realidad veracruzana, sino para hostilizarse entre sí, porque ¿de dónde le surge el cariño de la bancada priista, o la de MORENA hacia el defenestrado Sergio Rodríguez? ¿Respeto al Reglamento Interno? ¿Moción por el bien común?  ¡Bah! Todo es secundario cuando la clase política retoza con dinero público.