De alguna manera los sistemas políticos del tercer mundo van evolucionando para mejorar, si así se le puede denominar a mayor participación ciudadana para elegir a sus gobernantes, al robustecimiento de las instancias de la Justicia con singular protagonismo, y hacia una mayor transparencia en la rendición de cuentas. En los países del Cono Sur- Argentina, Chile, principalmente, se ha encarcelado a ex mandatarios acusados por crímenes de guerra, y por corrupción, en esto último habrá que agregar a Guatemala, Brasil y Perú. En Brasil acaban de cancelar las cuentas bancarias del ex presidente Lula da Silva, no cualquier político pues ha sido un ícono de la “austeridad” en ese país, pero que, ¡Oh Desilusión!, está sentenciado a nueve años y medio de cárcel por delitos vinculados a la corrupción.