No va a resultar sencillo integrar una alianza exitosa en lo político y lo programático, además, quizá ya no haya tiempo para llevarla a cabo en los términos más idóneos y, si se conforma, quede solo como una congregación de burocracias partidistas organizadas para alcanzar el Poder. Por ejemplo, en la Ciudad de México Eduardo Venadero, coordinador nacional de la Corriente Vanguardia Progresista ya presume un todavía fantasmagórico Frente Amplio Democrático (FAD), creado por el PRD, que debe postular a Miguel Ángel Mancera. Pero la hipotética alianza no convence a todos: “de nada sirven alianzas y acuerdos sin rumbo”, dice Cuauhtémoc Cárdenas. La idea pierde vigor y de continuar así las cosas, se ensanchará la brecha entre PRD y el PAN para al final cada cual irse por su lado.