Viernes contemporáneo
Por Armando Ortiz
27 de julio de 2017

Reza la canción popular: “Ya se cayó el arbolito donde dormía el pavo real, ya se cayó el arbolito donde dormía el pavo real. Ahora dormirá en el suelo, ahora dormirá en el suelo, ahora dormirá en el suelo,/como cualquier animal”. Qué bonito es el poder, te da todo lo que quieres, lícito e ilícito. Con razón muchos ansían tener poder al “haiga sido como haiga sido”. Pero no se acostumbren al poder, porque cuando caen en desgracia, pues hay que ver cómo padecen el cambio de vida. Eso es lo que le pasó a Mauricio Audirac, quien fuera detenido en Puebla vistiendo ropa de diseñador, sin embargo, ahora, con su uniforme naranja, se queja de sentirse enfermo en la cárcel de Pacho Viejo, Veracruz; y eso que no lleva mucho tiempo ahí. Es por ello que, siguiendo el ejemplo de Flavino Ríos Alvarado, Audirac ya pidió prisión domiciliaria. No obstante, los cinco delitos por los que se le acusa, abuso de autoridad, incumplimiento de un deber legal, tráfico de influencias, peculado y coalición, son demasiados como para dejar que se vaya a su casa con clima y Sky a penar su culpa. Ni modo, Audirac se va a tener que aguantar los dolores de espalda por dormir en cama de piedra.

Van por toda la banda de saqueadores de Duarte; ¿será?

Algo está pasando en la Procuraduría General de la República, a lo mejor ya se dieron cuenta de la magnitud del saqueo en Veracruz y se están poniendo las pilas para ir por los responsables. Primero se anunció que la PGR ya anda buscando en Canadá al socio favorito de Javier Duarte, su prestanombres íntimo, el que lo va a heredar cuando muera, nos referimos a Moisés Mansur. También se habló de llamar a declarar a Karime Macías, quien goza muy tranquila de los aires de Inglaterra. Por otro lado, ya se anuncia que se están armando las carpetas de investigación para fincar responsabilidades a los diputados Juan Manuel del Castillo y Vicente Benítez, lo que conlleva a una solicitud de desafuero. Por supuesto faltan muchos, cientos de funcionarios que ya están poniendo sus barbas a remojar. Porque el saqueo en Veracruz no fue cosa de una sola persona, fue un asunto de una banda, como bien la ha llamado el gobernador Yunes Linares, una banda de delincuencia muy organizada que creo infinidad de empresas fantasma para sacar el dinero del presupuesto de Veracruz y ponerlo en sus cuentas personales.

¿Qué le debemos a Ida Rodríguez Prampolini? Le debemos el renacimiento del IVEC

La cultura es un aspecto muy delicado de cualquier civilización, porque la cultura de un pueblo está expuesta a agentes nocivos que la contaminan, que la corrompen. ¿Qué hizo Ida Rodríguez Prampolini por la cultura en Veracruz? Ida propuso la creación de un instituto que fomentara, promoviera y diera difusión a las diversas actividades artísticas que se han forjado dentro de la cultura veracruzana. Porque la cultura, no nos cansaremos de decirlo, es el rostro que como pueblo mostramos a los demás para que nos reconozcan, pero también para reconocernos nosotros mismo. Ida Rodríguez Prampolini tuvo la visión de crear el Instituto Veracruzano de la Cultura con el afán de que la cultura nutriera el espíritu de los veracruzanos, pero que al mismo tiempo la cultura se nutriera del espíritu de los veracruzanos. Y así fue en algún momento. Sin embargo, el rumbo se perdió y el IVEC terminó por convertirse en una dependencia meramente burocrática, una dependencia cuyos últimos directores han llevado a la cultura de Veracruz hacia un vergonzoso ostracismo. ¿Qué le debemos a Ida Rodríguez Prampolini? Ida murió, pero su legado no debe morir. A la doctora, a la investigadora, a la gran mujer de cultura, a la gran promotora le debemos el rescate del IVEC. Le debemos hacer del IVEC esa institución que recupere el rostro de los veracruzanos, que recupere la sonrisa de los veracruzanos, su baile, su literatura, su teatro, su danza, su escultura. Le debemos a Ida el renacimiento del IVEC.

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