Ciudad de México- 2017-07-1010:30:31- La Jornada / AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) prepara un préstamo para el gobierno de México de hasta 600 millones de dólares – 10 mil 992 millones de pesos en la cotización actual al mayoreo de 18.32 pesos por dólar–, que será destinado a la implementación de la reforma energética en varios de sus aspectos, como la ampliación de la red nacional de gasoductos y el incremento de la producción nacional y la restitución de reservas de hidrocarburos.

Los trámites al respecto se iniciaron desde finales del año pasado pero la propuesta de préstamo se presentará el 26 de julio al directorio ejecutivo del BID, luego de que el borrador correspondiente se envió a mediados del mes anterior, de acuerdo con documentos de la institución.

“Con el fin de avanzar en la sostenibilidad y seguridad de la reforma energética, el gobierno de México solicitó al BID estructurar un financiamiento a través de un préstamo programático en apoyo a las reformas de política. Una reforma de esta magnitud y alcance debe ser implementada para asegurar su correcta implementación y continuidad durante los próximos dos años. El monto de hasta 600 millones de dólares representaría el 0.8 por ciento de las necesidades totales de financiamiento en 2017 del gobierno federal”, indicó el banco regional.

La solicitud de préstamo se hizo en sí para el “programa de apoyo a la implementación y fortalecimiento de la reforma energética”, cuyo objetivo general busca contribuir a la sustentabilidad y seguridad energética de México.

No obstante, el banco regional advirtió que el principal riesgo en la aplicación del préstamo “es la falta de coordinación intersectorial, interinstitucional y entre niveles de gobierno”, aunque consideró que ello puede ser mitigado fortaleciendo el Consejo Coordinador del Sector Energético que se creó desde septiembre del año pasado.

Los resultados específicos que se esperan en México con el programa que será financiado por el BID son aumentar la producción y las tasas de restitución de reservas de hidrocarburos, ampliar y mejorar la red nacional de gasoductos, incrementar la participación de energías limpias en la generación eléctrica, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, mejorar la eficiencia energética y reducir la brecha de cobertura energética.

La Jornada