Nueva York- 2017-07-2810:23:33- La Jornada / AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO
Trump recibió la buena noticia de que la cámara aprobó un proyecto de ley de gastos que incluye un adelanto de mil 600 millones de dólares para iniciar la construcción de muro fronterizo con México.

En el más reciente capítulo de la epopeya Trump se reveló que el mando supremo militar se enteró por el tuit de su comandante en jefe de la nueva política que excluye a los transgénero de las fuerzas armadas, mientras por otro lado estalló una riña entre Caín y Abel dentro la Casa Blanca, todo en medio de disputas sin precedente entre el presidente e integrantes de su gobierno que siguen asombrando a Washington.

Un día después de que el presidente Donald Trump declaró por tuit que a las personas transgénero les será prohibido servir en cualquier capacidad en las fuerzas armadas y que había consultado la decisión con mis generales, el jefe del Estado Mayor, general Joseph Dunford, envío un mensaje oficial a todo el mando superior para anunciar que no habrá modificaciones a la política actual hasta que la directiva del presidente haya sido recibida por el secretario de Defensa y el secretario emita guías de implementación.

Esto contradice lo afirmado por la Casa Blanca de que Trump consultó extensamente con su equipo de seguridad nacional y que informó al secretario de Defensa James Mattis su decisión (aunque algunos informes indican que sí fue notificado, pero no consultado, ayer de último momento). Fue tan inesperado que ni la Casa Blanca ni el Pentágono pudieron responder a preguntas sobre cómo sería puesta en marcha la medida ni qué sucederá con los miles de transgénero en las fuerzas armadas activas.

De acuerdo a lo publicado por La Jornada, el anuncio continua generando furia entre defensores de derechos civiles, pero también entre una amplia gama de legisladores de ambos partidos, quienes tampoco fueron notificados del cambio y se enteraron con el tuit de Trump. Algunos defensores ya preparan demandas legales, mientras otros condenaron lo que ven como un nuevo asalto contra los derechos de la comunidad LGBTTI, aún más allá de las filas militares. Por su lado, bases ultraconservadoras alrededor del país festejaron algo que ni ellos esperaban.

Hasta la soldado transgénero más famosa –la recién excarcelada Chelsea Manning– se sumó al debate en un artículo de opinión publicado en el New York Times afirmando: “Esto se trata de discriminación sistemática. Como la integración de gente de color y de mujeres en el pasado, esto fue una señal de progreso que amenazaba el orden social, y el presidente está reaccionando ante ese progreso… Pero no retrocederemos… Somos seres humanos, y no seremos borrados o ignorados”.

A cambio del anuncio de la política antitransgénero, Trump recibió la buena noticia de que la cámara aprobó un proyecto de ley de gastos que incluye un adelanto de mil 600 millones de dólares para iniciar la construcción de muro fronterizo con México.

Para evitar que los representantes tuvieran que votar sólo sobre el muro, los líderes republicanos lo incorporaron a un proyecto de ley para financiar a varias agencias federales. Algunos ultraconservadores habían amenazado con oponerse a la medida si no se anulaban fondos para servicios médicos para militares transgénero, lo cual se superó con la orden de Trump. Ahora, el debate se traslada al Senado.

Por otro lado, los ataques públicos de Trump contra su procurador general Jeff Sessions en días recientes han provocado una respuesta solidaria de los colegas del ex senador en la cámara alta. El influyente senador Lindsey Graham advirtió ante medios que si Trump despide a Sessions habrá un infierno que pagar y agregó que si se atreve a despedir al fiscal especial Robert Mueller, quien ahora encabeza la investigación del Departamento de Justicia sobre la interferencia rusa en las elecciones de 2016, eso marcará el principio del fin de la presidencia Trump.

Con información de La Jornada
http://www.jornada.unam.mx/2017/07/28/mundo/027n1mun