El dirigente nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza anda del tingo al tango, porque además de estar pendiente de los preparativos de la XII Asamblea Nacional de su partido, tiene que asegurar en el Tribunal Electoral la victoria electoral del 4 de junio. Si es verdad que la fiscalización de los gastos de campaña se diseñó en base a un reglamento de fiscalización que no ha sido publicado en el Diario Oficial, entonces el dictamen pierde sustento legal. De allí que Ochoa Reza señale: “…Confiamos en que los magistrados harán su trabajo con rigor legal y en que se corregirá todo lo que el INE ha hecho mal”. Por otro lado, en la Asamblea se confrontan versiones encontradas, cuyos matices urge conciliar para evitar un rompimiento mayúsculo que mandaría al PRI a terapia intensiva.