No queda bien parado el Cardenal Norberto Rivera en su retiro clerical frente a la acusación de haber protegido a curas pederastas, según denuncian los ex sacerdotes Alberto Athie y José Barba, quienes aseguran: “Él (Rivera Carrera) dice literalmente que los investigó, que envió los expedientes a Roma, que los encontraron responsables y los sentenciaron. Esos expedientes no deben estar sólo en Roma, o en el Archivo de la Diócesis: esos expedientes, por deber de ciudadano mexicano, tienen que estar en manos de las autoridades competentes, porque los que han quedado en absoluta indefensión, abandono y desprecio son, otra vez, las víctimas. Pero Norberto Rivera anota: “Sentencias que, afortunadamente, no tenemos que dar nosotros; aquí tenemos que hacer la investigación, se manda toda la documentación a la Doctrina de la Fe, a Roma, y el Santo Padre es el que ha tomado las decisiones en esos casos tan dolorosos, porque sí han sucedido aquí en México”. Ahora toca a la autoridad civil hacer la investigación correspondiente, y si el Cardenal cometió omisión, pues aplicarle la ley.