No hay plazo que no se cumpla y al parecer el de Gabriel Deantes ya se agotó por cuanto a que el lunes próximo el juez pudiera decretar orden de aprehensión en su contra. Asegura Deantes que presentó ante el juez de su causa 119 pruebas a través de las cuales, según él, demuestra estar ajeno de las culpas que se le imputan, principalmente la de enriquecimiento ilícito. A simple vista, el origen del crecido patrimonio acumulado en corto por Deantes debe quedar bien aclarado, pues no es creíble su generación espontánea. La aldea veracruzana es un universo muy pequeño, mucho más el minúsculo grupo de gente en el poder, de allí que conforme a sus antecedentes, salvo que Deantes se haya sacado la lotería y los dioses lo privilegien con donaciones por doquier o sea un mago de las finanzas para agrandar en corto tiempo la herencia que dice obtuvo de su padre, está en chino comprobar el origen lícito de su actual fortuna.