Veracruz- 2017-07-3110:09:58- Heladio Castro

Los diputados locales de Veracruz durante los gobiernos priistas no difieren en nada de los actuales en la administración panista y tienen una coincidencia: aprobar todas o casi todas las iniciativas del gobernador en turno.

El último gobierno estatal emanado del PRI, que encabezó Javier Duarte de Ochoa, convivió con 2 Legislaturas Locales: la 62 y la 63. No tuvo mayor problema en que le aprobaran sus iniciativas; sí hubo algunas expresiones en contra pero siempre logró el voto mayoritario.

El saldo de esos 2 periodos legislativos durante duartismo es de poco menos de 100 diputados locales que aprobaron casi 500 leyes y decretos a lo largo de 6 años, más otras cosas cuyo impacto se tradujo en las finanzas estatales.

El rumor -porque nadie iba a firmar un recibo- es que esas aprobaciones se habrían obtenido con sobornos por un monto estimado en 150 millones de pesos con cargo al erario público y de todos los veracruzanos.

El trascendido es que los operadores para comprar votos de los diputados fueron Gabriel de Antes, exoficial mayor de la Secretaría de Educación de Veracruz y exsecretario estatal del Trabajo; Jorge Carvallo Delfín, líder de la bancada priista en la 62 Legislatura Local y actual diputado federal; además de José Ramón Cardeno Shaani, exsecretario particular de Javier Duarte.

También se habló del actual exdiputado federal Erick Lagos Hernández; del exdiputado local Juan Nicolás Callejas Arroyo; e incluso de la presidenta del Congreso en la 63 Legislatura, Octavia Ortega Arteaga, como operadores del duartismo y de la existencia de conversaciones telefónicas grabadas.

Se estima que cada diputado local le ha costado poco más de un millón de pesos mensuales a las arcas de la entidad, sin ser productivo y se sospecha que su economía mejoró con los presuntos sobornos.

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