Por si acaso…
Por Carlos Jesús Rodríguez
26 de julio de 2017

*Mil 249 homicidios en 6 meses
*Aumentan secuestros y asaltos

SI 1 MIL 249 homicidios en los primeros seis meses de este año (208.1 mensuales o 7 diariamente en promedio) no es sinónimo de inseguridad y violencia en el Estado, entonces no entendemos que se necesita para preocuparnos, pues ni en los peores años de Fidel Herrera o Javier Duarte de Ochoa -a quienes el Secretario de Seguridad Pública, Jaime Téllez Marié culpa de la criminalidad que enfrenta el Estado- se habían perpetrado tantos crímenes, algo que ha provocado que infinidad de empresas y comercios cierren o emigren ya sea porque son obligadas a pagar derecho de piso o, simple y llanamente, porque son víctimas de robos y asaltos. Las cifras no mienten, y menos si provienen del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) dependiente de Gobernación, y en ese sentido, el análisis “Incidencia Delictiva del Fuero Común 2017” revela que en los primeros 6 meses del año se cometieron 1 mil 249 homicidios en el Estado, lo que representa 601 crímenes más que los registrados en el mismo periodo del año anterior cuando se contabilizaron 648 y gobernaba el, ahora, procesado Javier Duarte de Ochoa.

LA SEMANA pasada, cuando el secretario de Seguridad Pública, Jaime Téllez Marie compareció ante diputados que le exigieron cuentas claras en materia de seguridad, el hombre fuerte de Miguel Ángel Yunes Linares barrió para atrás y culpó de la inseguridad a las administraciones de Javier Duarte y Fidel Herrera, pues acusó –sin presentar prueba alguna- que en esos gobiernos se permitió la operación de grupos delincuenciales e, incluso, aseguró que Herrera Beltrán habría sido financiado por uno de estos. Con solo el argumento de sus palabras, basó la aseveración en los dichos de un testigo protegido “que asegura que uno de esos grupos le pagó 12 millones de dólares” como parte de “financiamiento” (a la campaña de Duarte) y el “compromiso” de que cuando llegara al cargo facilitaría la entrada del grupo delictivo y los dejaría actuar “de manera libre y sin molestarlos”. El secretario –en cuyo periodo se ha recrudecido como nunca la violencia en territorio Estatal-, insistió en que “el narcotráfico, cobro de piso y secuestro estuvieron tolerados, originando que los cuerpos policiacos fueran terriblemente contaminados, al grado que algunos elementos actuaron por orden directa de los jefes de plaza de dicho cartel realizando detenciones de sus rivales”.

Y EN esa perorata que se antojó “justificante del fracaso actual”, dijo que el Gobierno de Javier Duarte de Ochoa, lejos de combatir a la delincuencia, también, se coludió, lo cual originó enfrentamientos entre miembros de la delincuencia organizada (lo que puede ser cierto, nadie lo duda), y siguió diciendo que “independientemente de ello, de manera arbitraria decidió desaparecer 23 mandos municipales y sus policías en los municipios y zonas conurbadas de mayor importancia, lo que generó un desequilibrio en el combate a la delincuencia”. Y le creemos al titular de Seguridad Pública, pues definitivamente no tenemos por qué dudar de su discurso reiterativo, sin embargo, preocupa que han pasado siete largos meses desde que inició la actual administración y las cosas lejos de mejorar se están complicando, pues el registro que muestra el SESNSP no deja lugar a dudas. No hay un solo municipio veracruzano que escape a la violencia, aunque son 15 centros urbanos los que acumulan el 35.3 por ciento de los 1 mil 249 homicidios cometidos en el primer semestre del año, y la lista la encabezan Córdoba con 64 casos; Poza Rica, 54; Coatzacoalcos, 47; Veracruz, 41 lo mismo que Xalapa.

LA SITUACIÓN es realmente grave, porque a los homicidios se suman secuestros, ya que de acuerdo al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en seis meses se han registrado 88 plagios; 248 extorsiones; 1 mil 470 robos de vehículos con violencia y 2 mil 662 robos sin violencia, y de los 1 mil 249 homicidios 790 han sido dolosos. En el desglose por mes, en Enero ocurrieron 102, además de 15 secuestros, 55 extorsiones, 237 robos de autos con violencia y 489 sin violencia. Para Febrero la cifra de homicidios dolosos creció a 109; los secuestros bajaron a 13, la extorsión disminuyó a 55, lo mismo que los robos de vehículos con violencia, ya que se perpetraron 192 y sin violencia 452; para Marzo se volvieron a disparar los homicidios dolosos al registrarse 161; subió el número de secuestros a 18 al igual que la extorsión que aumentó a 45, y se disparó el robo de auto con y sin violencia, ya que fueron hurtados 235 y 468, respectivamente. Para el mes de Abril bajaron los homicidios dolosos a 116; también los secuestros al perpetrarse solo 12; hubo 31 extorsiones; 220 robo de autos con violencia y 397 sin violencia; Mayo volvió a disparar los homicidios dolosos al ocurrir 137 contra 14 secuestros; 47 extorsiones, 280 robos de autos con violencia y 360 sin violencia, pero el mes de Junio pasado fue el acabose: hubo 165 ejecuciones dolosas, 16 secuestros, 37 extorsiones, 306 robos de autos con violencia y 496 sin violencia, lo que pone en evidencia las políticas de seguridad implementadas por el Estado, a lo que solo falta que el Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares exprese: -si renuncia Marié tendría que irme yo también-.

NO SABEMOS si Fidel Herrera Beltrán o Javier Duarte de Ochoa se aliaron con las mafias durante sus mandatos, como asegura el titular de Seguridad, Jaime Télllez Marié (como, tampoco nos interesa defenderlos), pero si el funcionario tiene pruebas de lo anterior, uno se pregunta: ¿porque no las presenta ante la Procuraduría General de la República para que se proceda en consecuencia, y de esa manera se aplique la ley en lugar de insistir en un discurso que en nada beneficia a los veracruzanos?. Y es que como ya está visto, los crímenes dolosos y culposos, extorsiones, secuestros, robos de autos con y sin violencia y desapariciones forzadas van al alza e, insistimos: han pasado siete largos meses de lamentos y justificaciones sin que se vislumbre un escenario positivo y, lo peor, se ha vuelto cotidiano, como si se tratara de un reto, que en cada lugar donde el Gobernador Miguel Angel Yunes Linares encabeza las llamadas reuniones de coordinación, a las pocas horas se suscitan enfrentamientos y muertos en la zona o región, como ha ocurrido en Córdoba, Orizaba y anoche en Paso del Macho. Algo no encaja en esta guerra de declaraciones que omite reconocer un repunte en la delincuencia y violencia, cuando para aprender a Gobernador ya fueron suficientes siete meses o 213 días. Definitivamente algo no está funcionando. OPINA carjesus30@nullhotmail.com