Alimentado artificialmente para darle una difusión de telenovela, el caso contra Duarte de Ochoa seguirá su curso, es decir, una vez concluida la comparecencia de hoy el reo irá al reclusorio designado por el juez, en donde permanecerá por largos meses ocupado junto con su defensa en estructurar las estrategias a seguir. Mucho de lo especulado hasta ahora se alimenta de las versiones de la defensa para destacar las supuestas deficiencias de la fiscalía, pero en los hechos serán como obuses las pruebas de la Procuraduría cuando presenten la información aportada por la Auditoría Superior de la Federación, Hacienda Federal, el gobernador Yunes Linares y demás testigos de este caso. Lo insólito desconocido será lo que vaya saliendo de las declaraciones y de lo que se obtenga de otros “socios” urgidos por conservar fuero y libertad.