Por si acaso…
Por Carlos Jesús Rodríguez
18 de julio de 2017

*Si no fundamentan sale libre

*Que ya habría reparado daño

A ESTÁ Javier Duarte de Ochoa en México y los temores de juristas encumbrados no son infundados. Y es que el ex Gobernador podría librarla en poco tiempo si las carpetas de investigación que le imputan no están sustentadas, independientemente de que el 99 por ciento del delito de delincuencia organizada suele quedar impune en el País debido a la excesiva complejidad que entraña la acreditación de la organización criminal que permita sustentar la existencia de ese ilícito. Peor aún, en México suele persistir cierta confusión entre delincuencia organizada y asociación delictuosa, por lo que el juez que lleva su causa tendrá que demostrar los límites entre uno y otros ilícitos y establecer hasta donde pudo incurrir en el primer delito. Insistimos: no es defensa, porque nada tendríamos que defenderle a un sujeto que convirtió a Veracruz en cueva de bandidos y en un desastre financiero del que difícilmente podrá levantarse el Estado en 15 o 20 años, sino en la puntualización de lo que podría ocurrir si el juzgador incurre en fallas jurídicas, producto de avorazamientos como ya ocurrió en la Entidad.

SI DUARTE de Ochoa libra el proceso por delincuencia organizada, que de todos resulta ser el más severo, ni 20, ni 40 ni 80 años estará en prisión sino cinco o diez años, y cuando tenga 53 de edad podrá salir a disfrutar todo aquello que le robó a los gobernados. Y es que el resto de las causas, sobre todo las del fuero común, no tienen sustentos sólidos, y acaso por ello el ex mandatario no perdió jamás la sonrisa durante las audiencias en Guatemala, convencido de que tiene suficientes argumentos y una defensa que buscará con este caso subirse a los cuernos de la luna. Lo Federal es lo que debe preocupar a Duarte, ya que los delitos del fuero común son pan comido, sobre todo tras el anuncio del Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares de que han incautado al procesado alrededor de 1 mil 400 millones de pesos entre dinero y bienes, cuando la Fiscalía General del Estado le imputa el desvío de 220 millones de pesos que estaban destinados a obras públicas de agua potable, alcantarillado y modernización de infraestructura pluvial, en pocas palabras, con las incautaciones realizadas, el ex gobernante ya reparó el daño financiero cometido al Estado, por lo que puede apelar a un acuerdo reparatorio que en caso de serle negado, con promover un incidente o amparo la tendría librada.

Y ES que el corrupto personaje, tanto por el desvío de recursos Federales como Estatales alcanza la irrisoria cifra de 570 millones de pesos, lo que podría indicar que al ex gobernante o se le busca proteger a fin de reducirle la sentencia y acaso pueda abandonar la prisión antes de que concluya el Gobierno de Enrique Peña Nieto o, en el peor de los casos, lo estarían beneficiando para usarlo como punta de lanza contra el Partido Acción Nacional y el Movimiento de Regeneración Nacional el próximo año, porque, a decir verdad, algo no encaja en los procesos jurídicos que la Procuraduría General de la República y la Fiscalía General del Estado tienen abiertos en su contra, ya que de 35 mil millones de pesos que, según la Auditoría Superior de la Federación había desviado, saqueado o, simple y llanamente, robado del presupuesto Estatal –y luego se dijo que la suma podría llegar a los 60 mil millones-, ahora resulta que no es tanto, ya que en los juicios de extradición presentados, en el primer caso de carácter federal se le acusa de haber desviado 350 millones de pesos por conducto de 40 empresas fachada, además de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita (por lo que si logra librar el segundo y tercer señalamiento, en poco tiempo estaría libre y disfrutando los millones hurtados).

PEOR AUN, el Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares nunca debió informar, y menos por lucimiento, que habían incautado más de 1 mil 400 millones de pesos en bienes y dinero a Duarte, pues al mencionarlo está aceptando que el ex Gobernante ya subsanó el daño patrimonial ocasionado al Estado, y en ese tenor le ofreció armas para defenderse. Javier Duarte, en el proceso del fuero común, simple y llanamente la tiene librada, sobre todo porque los delitos por los que fue extraditado deben mantenerse sin alteración al momento de ser procesado en México, esto es, la PGR y menos la Fiscalía del Estado puede aumentarles otro rosario de ilícitos, ya que tuvieron el tiempo suficiente para agregarlos al expediente de extradición y no lo hicieron.

POR LO pronto, a Duarte no podrán juzgarlo, para malestar de cientos o miles de padres o familiares de desaparecidos, por desaparición forzada, aun cuando ese sería una de las demandas de los colectivos que siguen buscando a sus seres queridos, incluso en la infinidad de tumbas clandestinas que han ido apareciendo paulatinamente con su macabro contenido. No hay manera de sumarle esos ilícitos para dolor de quienes desearían que le cargaran semejantes genocidios; vamos, si no se los han podido cargar al ex Secretario de Seguridad, Arturo Bermúdez Zurita menos a Duarte de Ochoa que ya viene etiquetado con los delitos que deberá ser juzgado.

POR SI FUERA poco, el exgobernador de Veracruz contrató para su defensa al mismo despacho de la ex lideresa magisterial Elba Esther Gordillo, la firma Del Toro Carazo Abogados, quienes conocen de sobra el manejo de las denuncias por operaciones con recursos de procedencia ilícita y delincuencia organizada. Pablo Campuzano de la Mora, quien fungió como su asesor en la defensa ante el tribunal de Guatemala, y quien lo acompaña en esta nueva aventura, es integrante del despacho Del Toro Carazo que defiende a Elba Esther, pero también trabajó para el despacho Zínser, Esponda, Gómez Mont, donde adquirió muy buena experiencia en la defensa de corruptos como Javier Duarte de Ochoa.

INSISTIMOS, NO es defensa del poluto ex mandatario, sino una advertencia de lo que podría ocurrir si los argumentos de las denuncias no están bien sustentados y, peor aún, si desde el mismísimo poder se decide proteger a un sujeto que, seguramente, sabe mucho, incluso de sus propios acusadores, pues en este escenario de la política a la mexicana, el que no cae, resbala. Así de simple. OPINA carjesus30@nullhotmail.com