Hemos sido iterativos en el tema de los “chupaductos” cuya actividad es intensa en el territorio veracruzano y todo mundo conoce, desde autoridades municipales y policías hasta los niños que juegan cascaritas en el llano. ¿Cómo es posible ocultar dos mil “ordeñas” de ductos” sin que alguna autoridad se entere? Para nada cabe la frase “se necesita estar ciego”, porque aparte de lugar común es infantil; autoridad que lo ignore pecaría de ingenua, ineficiente e inepta; “aunque, claro está, es entendible que prefieran el “aquí corrió que aquí quedó”. De allí la ridícula actitud del gobierno federal sobre su “preocupación” por el desmedido crecimiento de ese delito.