Más hubiera valido al senador Manuel Bartlett callar para siempre o documentar por escrito todo lo que sabe acerca de la elección de 1988, muy debatida y en duda sobre el verdadero resultado, que ahora dice no favoreció a Salinas de Gortari. Jorge Ramos escribe en Reforma respecto a Bartlett: “En dos ocasiones le he preguntado al respecto. La primera entrevista fue en octubre del 2000 en la Ciudad de México. -¿Podemos ya decir que en 1988 un fraude electoral lo llevó a la Presidencia? -le pregunté. -Por supuesto que no hubo fraude -me contestó… -Cuauhtémoc Cárdenas sigue diciendo que hubo fraude […]- -Bueno, ¿cómo no lo van a considerar así si les han empujado la idea en estos años con la campaña de desinformación? […] Es la elección mejor documentada en el Archivo General de la Nación […]…-No puede haber un recuento porque se quemaron los votos.-No, señor. Las actas están en el Archivo General de la Nación […]”. Como la chimoltrufia.