Fue por experiencia histórica que México adoptó la política de no intervención y autodeterminación en los asuntos internos de otros países, después de la dolorosa pérdida de más de la mitad de nuestro territorio y de invasiones imperialistas no podría ser de otra manera. Invocando esa tésis de Derecho Internacional México se opuso a la expulsión de Cuba de la OEA, haciendo digna excepción a un dictado de los Estados Unidos sobre los gobiernos de América Latina. Por esos antecedentes extraña la postura del gobierno de Peña Nieto respecto de Venezuela al intervenir abiertamente en cuanto en ese país ocurre, ¿solidaridad con el pueblo venezolano o actitud colaboracionista con el gobierno de los Estados Unidos? ¿De cuándo acá tanto amor por la democracia?