O   P   I   N   I   O   N

Por Mario Javier Sánchez de la Torre

En algunos momentos de la vida de un país, como México, a veces dentro de todo lo malo que sucede también llega a haber situaciones que si no son tan buenas como quisiéramos, por lo menos, representan la esperanza de que las cosas pueden cambiar.
Pero para que esto llegue a pasar se necesita de la voluntad de todos, comenzando por la mayor parte de la desprestigiada clase política mexicana, para seguir con algunos empresarios y llegar hasta la base de la sociedad mexicana, porque también en este estrato social hay entre algunos de sus integrantes corrupción. En otras palabras, que todos tenemos que echarle ganas al asunto de combatir la corrupción y su lastre que es la impunidad, que son los más graves problemas que enfrenta nuestra nación.
Así tenemos que desde el año 2015, se creó un interesante mecanismo legal, qué si hacemos funcionar con eficiencia y honestidad, puede ser que México cambie y llegue a ser la potencia de país que todos deseamos. El Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), que pese a todas las trabas que ha tenido que solventar, principalmente con la mayoría de los corruptos integrantes del Congreso de la Unión, ha ido avanzando y consolidándose.
Por el momento a la fecha indicada por ley    -18 de julio del 2017-     de que deberían estar integrados todos estos sistemas a nivel nacional, todo parece indicar que solamente es el Estado de Querétaro, el que ha cumplido con esta norma. Y los demás, entre los que lamentablemente se encuentra nuestra entidad (el más atrasado en su integración hasta la semana pasada, por razones obvias), los demás, se puede decir que ahí la llevan.
Pero ¿Qué es el Sistema Nacional Anticorrupción? Es un sistema que busca agrupar en las instituciones encargadas de combatir la corrupción en un mismo comité, con el objetivo de que trabajen en forma coordinada y alineados, lo que hasta el momento nunca ha sucedido, bajo una política nacional anticorrupción. El objetivo es poner fin a la impunidad que día a día es más grande en este país. Para su operación el SNA se hace cargo de coordinar el trabajo de siete instituciones que son: Comité Coordinador del SNA (Presidido por un Comité Ciudadano); Secretariado Técnico; Tribunal Federal de Justicia Administrativa; Secretaría de la Función Pública y OIC; Auditoria Superior de la Federación; Fiscalía Especializada en Anticorrupción; INAI y Consejo de la Judicatura.
Todas estas instituciones apoyándose en las siguientes leyes: Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción; Ley General de Responsabilidades Administrativas (Ley 3 de3); Ley Orgánica del Tribunal Federal de Justicia Administrativa; Reformas a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal; Reformas a la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas de la Federación; Reformas al Código Penal y Ley de la Fiscalía General de la República (Fiscalía Anticorrupción).
En la próxima columna del miércoles, continuáremos con este interesante tema, dando a conocer la función de cada una de las dependencias participantes. Hasta el miércoles.
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