Profesionalmente el contador Mauricio Audirac logró formar un despacho de contadores, exitoso al servicio de una demanda de particulares, pero mucho más exitoso cuando iniciaron sus relaciones con el Orfis a principios del siglo XXI (con ánimo de ser sinceros el órgano auditor del gobierno no ha gozado de cabal prestigio como un fiscalizador confiable). ¿Cuántos ex alcaldes de los 212 municipios veracruzanos podrían narrar sus visitas al Orfis para “solventar” las observaciones por este formuladas y confesar cuánto de lo sustraído de las arcas municipales tuvo que devolver, y no precisamente al erario? De todo eso, y más, Audirac pudiera ser testigo de cargo, aunque por ahora le corresponda estar en el banquillo de los acusados, posición ganada a pulso, por cierto.