Política
Por Mario Mijares
24 de julio de 2017

1.- De Verdad el espectáculo lúgubre de parte del presidente Enrique Peña Nieto y de Javier Duarte, desde la detención de exgobernador de Veracruz, hasta su presentación ante el notable juez mexicano, hizo sobre mi persona una impresión extraordinaria. Ante los constantes hechos de muerte, corrupción y manipulación ideológica, hacía rato que no experimentaba tal compasión por esta nación.

Todo el pueblo mexicano está enterado punto por punto, sobre la condena que llevan consigo los dos personajes referidos, además de que la sabiduría del habitante común, sabe que el juicio de Duarte está viciado de origen, debido a la presencia política del presidente mexicano, quien no ha permitido le pongan los grilletes a su socio, los cuales al parecer está cediendo ante las presiones internas como externas.

Las fabulas del momento actual, sobre estos dos individuos, ni a Osopo se le hubieran ocurrido tales ideas. Quizás inventando una de sus fabulas nos hubiera escrito en una de ellas, narrando que: Dios quiso un día que estos dos enemigos públicos se ataran a una sola cadena. En cuanto llegó el primero al poder, apareció de inmediato el otro, para aprovechar las bondades o dineros públicos para su patrocinio personal, para posteriormente, declarar en público su admiración por este joven priista.

La otra fabula nos podría mostrar del cómo Duarte en la cárcel se había dedicado a componer o recrear poemas y metáforas, cuando jamás las había hecho en su vida. Lo anterior es por la seguridad de que la sentencia del juez en turno, estaría a su favor y no la que todos esperan, por tanto, quizás el final del pasar el tiempo será de fiesta para estos dos personajes, y de su familia.

2.- Tal vez la presente opinión suene irracional, pero no es porque carezca de fundamentos, salvo un punto que todos ignoramos y es; ¿Qué es lo que esperan tanto EPN y Duarte, para el resto de su vida y su muerte? El gran sabio Sócrates, señala que la muerte; “Es la separación del alma y el cuerpo”, Diálogos, p. 392.  El alma en una de sus partes que se encuentra en el intelecto y, que da el acto de sentir o facultad sensitiva, -el mismo sabio afirma- que es por medio del razonamiento como finalmente el alma descubre la verdad. Aristóteles más tarde dice que: “todas las afecciones del alma están ligadas al cuerpo como son; la ira, la educación, el miedo, la piedad, la valentía, la alegría, igual que el amor y el odio”, Obras, Del alma, p. 109. Debido a ello, el hombre no razona bien pues se ve turbado por estas cualidades. Por ello, es peligroso utilizar solamente el sentido común, pues este puede ser engañoso sobre todo cuando alguno de los sentidos está dañado.

3.- Los dos interlocutores analizados, están sumidos en la corrupción y por ello, jamás poseerán el objeto de sus deseos, pues su cuerpo se opone a sus propias ambiciones. En efecto este tipo de hombres –bestias- están siempre en razón de las enfermedades de su alma, y únicamente cubren sus ambiciones de riqueza y necesidades naturales de alimentarse. De esta manera viven siempre turbados, por el miedo, el odio, de deseos perversos y ansias por amontonar bienes materiales, -ambos se le ha descubierto propiedades de todo tipo-, por ello, estos son esclavos de sus necesidades.

La palabra vivir tiene muchos sentidos, y se dice que una cosa vive si está presente en ella sola, el intelecto, las sensaciones el movimiento y reposo, la nutrición y el crecimiento. Pero mientras se viva en razón del cuerpo, como lo muestran los dos individuos señalados, estarán en la locura de sus apetitos y codicia. La extravagancia que ha mostrado Duarte desde su detención, es una prueba irrefutable de que tal ente humano no ama la sabiduría sino a su cuerpo, y con el cuerpo apetece los honores y la riqueza. Por cierto, la misma patología la demostró Karime, desde la llegada de ambos al poder hasta la fecha.

4.- Todo lo que nace muere, pero nada nace de la nada, EPN y Duarte a quienes les unen sus patologías e interese, tienen una cubierta corporal tosca, pesada, los dos son rechazados y maldecidos por millones de personas. Se puede asegurar que los ofenden, incluso deseándoles lo peor, por tanto, llevan un alma abrumada con todo ese peso, que los transporta al mundo invisible del infierno. Eso los hace vagar como almas errantes por los cementerios alrededor de las tumbas de sus propios fantasmas, en donde probablemente su masa corporal continúe aprovechando las oportunidades que les dio la vida voluminosa de riqueza. Esa acumulación que ha hecho que su vientre sea su dios, y en que quizás cuando se separe su cuerpo del alma, estos entraran en cuerpos de asnos o de otras bestias semejantes, por ahora, han vivido como ¡Bestias de poder