Ya nada queda de aquel futuro diseñado para Veracruz como una potencia económica a partir de sus enormes recursos naturales, los malos gobiernos dieron al traste con ese sueño, y como los sueños, sueños son nos enfrentamos a la cruda realidad reflejada en índices de pobreza elevados, pues ocupamos el tercer lugar en el país en número de personas en condiciones de pobreza extrema. Las causas según el INEGI son múltiples, pero la corrupción ocupa lugar de privilegio entre las causas más señaladas y, cómo no, si cada año se implementan programas sociales con presupuesto de miles de millones de pesos pero nadie sabe en qué se gastan porque los índices de pobreza no disminuyen; de esto algo saben Alberto Silva Ramos y Jorge Carvallo, por ejemplo.