Sociedad 3.0

Un diputado que prefiere reservarse su nombre para no sufrir represalias por parte de su bancada, envía un revelador comunicado sobre la forma inequitativa y  corrupta en que se reparten los recursos entre los diputados, directivos sindicales y empleados consentidos, en el Congreso de Veracruz.

Asegura que las percepciones de un legislador rondan los 240 mil pesos mensuales, entre dieta, bonos para gestión, subsidio para comisiones y bono por fracción parlamentaria. Esto es, un diputado veracruzano gana 3 mil salarios mínimos. Sus ingresos serían equivalentes a lo que perciben 100 trabajadores con sueldo mínimo (80.04 pesos) al mes.

Así que por “legislar” cada uno de estos personajes nos estaría cobrando 8 mil pesos diarios

Este es el texto:

“contratar a jóvenes que empiezan una vida de deudas y ahora tendrán que afrontarlas sin un ingreso. Mentira que se despida a quien no va a trabajar, la limpieza de aviadores terminó en los primeros meses, ahora van por los padres de familia, aquellos que ganan apenas 3 mil pesos al mes, 5 mil pesos mensuales, ellos son los culpables de la falta de dinero en el congreso.

“Me pregunto por qué no se hace el recorte en los directivos del sindicato, los amarres son muy fuertes, que aquellos que tienen cientos de notas hablando de su alto salario, son intocables. Aquí les dejo algunos ejemplos de salarios que se podrían reducir, y que gracias al portal de trasparencia del congreso los encontramos con nombre apellido y “función”.

“También les dejo algunas notas en las que se le cuestiona al “líder” sindical su exorbitante salario, alega que es por lo estudiado que es, ojala a todo el personal que si verdaderamente tiene licenciatura, maestría, doctorado, les pagaran lo que a él

“Finalmente, quiero agradecerle la confianza a los trabajadores que me buscaron, creyendo que al ser diputado podría intervenir en su ayuda, lamentablemente soy uno más y nada puedo hacer por ellos, mi salario ya se ve coartado por la dirigencia de mi partido y mi voto y opinión no valen más que las de ustedes.

“Por lo anterior es que acudo a las voces que sí se leen, que sí se escuchan en Veracruz, para que tal vez alguien más ayude a detener tanta injusticia laboral.

“Ojala nos pueda explicar el señor diputado presidente de la junta, cómo es que el personal que funge como secretarias del congreso ganan más que los diputados, ahí está su restructuración financiera. Atte. El Legislador”

Mucha cola para pisar

“Por cierto, el dirigente sindical de los trabajadores del Poder Legislativo, José de Jesús Rodríguez Hernández, tiene mucha cola que le pisen. Ante todos sus representados aparenta meter presión para supuestamente mejorar las condiciones salariales de los agremiados, pero lo cierto es que su objetivo es obtener mejores ganancias por debajo del agua. Y para muestra, un botón. Los trabajadores que aspiran a tener una plaza en el Poder Legislativo, Rodríguez Hernández cobra –según nos dicen– la friolera de 250 mil pesos para incorporarlos al sindicato. De ahí su urgencia para que se otorguen más de 70 plazas y de ahí su postura negativa a aceptar la propuesta hecha por la Secretaría de Servicios Administrativos y Financieros”.

“Pero el asunto no termina ahí. Es tal la voracidad de este líder charro –pues lleva nueve años al frente del sindicato– que también busca sumar 100 mil pesos mensuales por concepto del subsidio al sindicato. Ya pocos recuerdan que era un sencillo y humilde colaborador de Francisco Montes de Oca, diputado local durante la 59 Legislatura. Vestía de manera sencilla y conducía un viejo automóvil. Ahora, los mismos trabajadores denuncian que lleva una vida de lujos. ¿Será posible que nadie pueda frenar a este personaje que sangra el erario del Poder Legislativo?”

El salario de los diputados locales supera los ¡240 mil pesos mensuales!, que incluye 58 mil pesos de la dieta mensual, un bono de 40 mil pesos para gestión, otro de 45 mil pesos para subsidio y comisiones, pero además hay 100 mil pesos de un bono extra por fracción parlamentaria, confirmó la diputada de Morena, Tanya Carola Viveros… ¡Con la cuchara más grande!, los chicos de Juan Nicolás Callejas eran aprendices de corruptos frente a estos nuevos padres conscriptos. ¿A poco no?”.