Derrotada la intentona imperialista, muerto Maximiliano, y ya en la capital de la república, don Benito Juárez, presidente de México, el 15 de julio de 1867, dijo a la nación: “Mexicanos: Hemos alcanzado el mayor bien que podíamos desear viendo consumada por segunda vez la independencia de nuestra patria. Cooperemos todos para poder legarla a nuestros hijos en camino de prosperidad, amando y sosteniendo siempre nuestra independencia y nuestra libertad… Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.