Sentido Plural
Por David Izozorbe
12 de julio del 2017

Toda sociedad que se precie de ser democrática debe poner al alcance de todos sus ciudadanos la mejor colección de recursos de lectura y tecnologías de información, con el fin de satisfacer las necesidades de estudio, investigación, toma de decisiones, recreación, esparcimiento cultural y espiritual.

Esta era una máxima para el conocido abogado, historiador, sociólogo, diplomático y escritor mexicano, José Ezequiel Iturriaga Sauco, mejor conocido como “Don Pepe Iturriaga”, quien se desempeñó entre otros puestos, como embajador de México en Portugal y en la Unión Soviética, así como asesor de los Presidentes Adolfo López Mateos y Gustavo Díaz Ordaz y quien en su edad adulta, decidió pasar sus últimos veinte años de vida, en la ciudad de Coatepec, en compañía de su esposa, y donde instaló la gran biblioteca que fue construyendo a lo largo de su vida, logrando recopilar un total de 30 mil libros.

Don Pepe Iturriaga, tenía el deseo de que esta biblioteca se convirtiera en un centro de investigación para jóvenes, ofreciéndoles la oportunidad de ampliar sus conocimientos en literatura, historia, ciencias sociales, periodismo, las artes gráficas, arquitectónicas y las memorias, brindando al pueblo de Coatepec, alternativas para adquirir la información necesaria, con el fin de realizar consultas directas, tomar decisiones en su diario quehacer, apoyar procesos de estudio e investigación e intervenir más responsablemente en los asuntos públicos, gracias a la documentación que allí se alberga.

Entre los múltiples reconocimientos y distinciones otorgados a don José Iturriaga, destacan, la Medalla Belisario Domínguez del Senado de la República que le fue otorgada en 2001, la Medalla al Mérito, otorgada por la Universidad Veracruzana en 2003 y uno de los últimos fue la Medalla “Adolfo Ruiz Cortines” que le otorgó el Congreso local de Veracruz, en diciembre de 2010 y fue precisamente ahí donde con emoción, el homenajeado escritor e historiador, anunció oficialmente que donaría su biblioteca al estado de Veracruz, particularmente al pueblo de Coatepec, como agradecimiento por lo recibido en los años que le toco vivir ahí, declaración que fue registrada por la prensa local y nacional.

Sin embargo, a pesar del deseo de don José Iturriaga, hasta el día de hoy la biblioteca se encuentra en litigio, por parte de los hijos y la esposa de Don Pepe, estando de un lado su primogénito Renato Iturriaga de la Fuente, su viuda Reyna Olvera Macías y el hijo de ella Erick Valdez Olvera, quienes apoyan la última voluntad del escritor, para que el vasto acervo cultural se quede en Coatepec y por el otro lado se encuentra su hija Yuriria Iturriaga, quien dice representar a su madre María Eugenia de la Fuente y a sus hermanos José, Gabriel y Carmina. Quienes sostienen una posición contraria y pretenden que la biblioteca se traslade a la Ciudad de México, ya sea a la Biblioteca de México en la Ciudadela o a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), bajo el argumento de que en Coatepec no existen las condiciones de seguridad y mantenimiento que puedan proteger este espacio cultural.

A pesar de que todos afirman no pretender la biblioteca para sí mismos o sus intereses personales; por el contrario, aseguran resguardar el patrimonio cultural de Iturriaga. Don Pepe en muchas ocasiones, de manera pública, en reuniones privadas entre amigos, incluso cuando se le rindió en Coatepec un homenaje, manifestó su deseo de entregar su acervo bibliográfico con todo y el inmueble que lo resguarda (en la calle Nicolás Bravo 86 de la ciudad de Coatepec), al pueblo veracruzano.

En un intento de que se cumpla la voluntad de Don José Iturriaga, se han hecho llamados a presidentes, gobernadores, diputados, secretarios e intelectuales que en su momento se refugiaron en la sabiduría de este hombre ilustrado, sin embargo muchos han guardado silencio, traicionando con ello la voluntad del ilustre escritor e historiador, quien fuera el mecenas de varios jóvenes políticos veracruzanos que al amparo de la figura de Iturriaga lograron colocarse en puestos de relevancia, como el actual diputado federal Adolfo Mota Hernández, y también el director del Colegio de Veracruz (Colver), Eugenio Vásquez Muñoz, de quienes dicen los familiares de don Pepe, durante su desempeño como funcionarios de la Secretaria de Educación de Veracruz en el sexenio pasado, nunca mostraron voluntad para apoyar el último deseo de quien fuera su padrino desde los inicios de sus carreras políticas.

Por ello, la asociación “Amigos de don José Iturriaga”, se ha encargado hasta la fecha de administrar la biblioteca, de reunir fondos, promocionar conferencias, organizar actividades dentro de este espacio, pero principalmente de realizar año con año una ceremonia en el mes de abril, la cual congrega a decenas de amigos, familiares e invitados especiales, que conmemoran el aniversario luctuoso de este ilustre pensador mexicano en la glorieta que lleva su nombre, ubicada en la entrada de Coatepec.

Es conveniente que los coatepecanos y los veracruzanos acudan a visitar esta biblioteca para conocer y estimular el interés cultural hacia uno de los acervos históricos que hasta el día de hoy se preserva en el pueblo mágico al que Don Pepe guardó gran cariño durante los últimos momentos de su vida.