Ya para nadie es un secreto que la corrupción es la madre de todas las  culpas, al menos es una de las más señaladas e impera en el tercer mundo pero también está presente en los países de mayor desarrollo económico y equidad social. En México la corrupción está entre las causas principales del subdesarrollo económico y de los males sociales; por ella se explica, por ejemplo, que entre 2006-2016 el gobierno federal distribuyó entre los gobiernos estatales 128 mil millones de pesos destinados a capacitar los cuerpos policiales estatales y municipales, sin resultado favorable porque no vemos un solo robocot en las calles de México. ¿En qué se gastó esa fortuna? En lo que corresponde a Veracruz el recurso recibido fue desviado para propósitos diferentes durante los gobiernos de Fidel Herrera y Duarte de Ochoa, y como consecuencia tenemos una policía ineficaz y nada confiable.