En occidente solemos poner en elevado nicho la forma en cómo practicaban la Democracia en Atenas: elegían sus gobernantes de entre sus ciudadanos a los más aptos; eso dice la historia, pero realmente ignoramos a ciencia cierta si hacían trampas o no. Ese modelo lo sigue Andrés Manuel López Obrador en “su” MORENA, pues el Consejo Nacional de ese partido acordó elegir por consenso a sus candidatos al proceso electoral de 2018 en consulta “abierta” a la ciudadanía. En ese partido, obviamente, el método señalado se aplicará para candidatos a gobernador, diputado, senador, alcaldes, porque el “Consenso” (Yeivkol dixet) ya eligió a López Obrador como su candidato a la presidencia de la república, he allí la importancia de ser “Peje”, “pero no lagarto”.